Al día

El Parador de Carmona cocina menús solidarios para ayudar a los más necesitados


El Parador de Carmona (Sevilla), en colaboración con Cruz Roja, abre su cocina para ayudar a los colectivos más vulnerables del municipio y de la localidad de Aznalcóllar.

Desde ayer varios empleados de diferentes departamentos del Parador de Carmona colaboran de forma altruista preparando hasta 900 menús durante dos semanas que serán distribuidos por voluntarios de Cruz Roja entre las personas más necesitadas de estas dos localidades sevillanas. Esta acción forma parte de la iniciativa nacional “Plan Cruz Roja RESPONDE” frente al COVID-19 que la institución humanitaria ha puesto en marcha para ayudar a las personas que se encuentren en situaciones de vulnerabilidad y los repartirán entre familias sin recursos, ancianos solos o desempleados.

Paradores quiere continuar este programa de ayuda que proporciona a las familias más castigadas por la crisis menús basados en una dieta equilibrada, variada y completa, en la que abundan los vegetales y las hortalizas, las frutas y las legumbres, con presencia de cereales integrales, carnes magras, pescados, huevos y lácteos. Una vez cocinados y envasados correctamente, voluntarios de Cruz Roja se encargarán de recoger los menús solidarios para su distribución entre las familias. Para llevar a cabo esta iniciativa, Paradores vuelve a contar con la colaboración de las empresas del grupo SEPI, MERCASA Y TRAGSA, que se encargan de aportar y transportar la materia prima desde Mercamálaga hasta el parador y con la empresa local de restauración “Lolita Fusión” que ayuda en el transporte de los menús con un vehículo acondicionado para ello.

Esta acción solidaria también se llevó a cabo en el Parador de Cádiz durante los meses de abril y mayo. Se cocinaron 2.786 menús repartidos semanalmente por Cruz Roja que han llegado a más de 50 familias necesitadas. Las empresas MERCASA Y TRAGSA realizaron aportaciones con 445 kilos de verduras, 300 de fruta, 246 kilos de carne, 135 de pescado, 45 de legumbres, arroz y pasta, así como huevos aceite y conservas varias. También El Corte Inglés aportó 168 kilos de verdura y 70 de fruta.

 

Paradores solidarios

Desde que comenzó la crisis sanitaria del COVID 19 y se decretó el estado de alarma Paradores ha contribuido en la medida de sus posibilidades para ayudar a los colectivos más vulnerables afectados por esta situación de excepción. Todos sus establecimientos están cerrados y se encuentran a disposición de las autoridades sanitarias para ser utilizados como centros hospitalarios en caso de necesidad. Además, Paradores ha donado ya más de 10 toneladas de alimentos del excedente de comida consecuencia del cierre de sus establecimientos a entidades sociales locales como Cáritas, Cruz Roja o Bancos de Alimentos, así como residencias de ancianos y comedores sociales. 

Paradores de Turismo también envió 300.000 artículos de aseo personal al hospital de campaña instalado en el recinto ferial de IFEMA (Madrid). Los productos de higiene como jabones, champú, gel, set dental y de afeitado, esponjas y peines se enviaron a IFEMA desde Paradores de toda España para uso de las personas ingresadas y el personal sanitario. Asimismo, la cadena hotelera pública donó a hospitales y centros de salud de toda España los materiales que tenía en sus establecimientos y que podían ser utilizados para atención médica como más de 100.000 guantes de nitrilo y varios centenares de batas y mascarillas.

 

Protocolos de seguridad

Paradores de Turismo trabaja desde hace semanas para establecer nuevos protocolos de higiene y distanciamiento que permitan reabrir con garantías de seguridad cuando se reúnan todas las condiciones que dicten el Gobierno y las autoridades autonómicas. La compañía pública hotelera ha sido siempre un referente en materia de calidad y fiabilidad y, ahora más que nunca, va a extremar las medidas de limpieza y desinfección en todos sus establecimientos. 

Los nuevos protocolos de seguridad se aplicarán en las zonas de trabajo y en las áreas que utilizan los clientes. En las recepciones, mamparas de distanciamiento, procesos más ágiles de check in y check out, desinfección de llaves y corners higiénicos con gel hidroalcohólico y mascarillas. En habitaciones, limpieza reforzada en los mandos a distancia de la televisión -que se estucharán tras ser desinfectados para cada nuevo visitante-, teléfonos, pomos de puertas, grifos o mandos de ducha.

En cuanto a los espacios gastronómicos, se redoblarán los controles en cocina y restaurantes, reduciendo los aforos para ampliar la distancia entre mesas y los cubiertos de cada comensal se dispondrán estuchados y previamente desinfectados. Las mercancías se limpiarán a su llegada al parador en un punto de higienización y se desinfectarán diariamente los. Así mismo, se pedirán declaraciones responsables a todos los proveedores de Paradores con el fin de garantizar que se han llevado a cabo los necesarios controles de seguridad en el origen y en el transporte de las mercancías.