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El universo “neo-gourmand” conquista 2026: 4 tendencias de perfumería que no te puedes perder

Este año destacarán los perfumes dulces pero sofisticados, el “neo-gourmand”, pensados para integrarse al estilo de vida y la identidad de cada persona. Los aromas tendencia del año: cacao, frutos rojos, especias suaves, maderas cálidas y notas florales reinterpretadas con matices verdes, herbales o acuáticos, junto a toques cítricos y frutales que aportan frescura y vitalidad.

En los últimos años, la perfumería ha dejado de ser únicamente un accesorio de belleza para convertirse en un vehículo de experiencias sensoriales y emocionales. Aromas que evocan recuerdos, sabores y sensaciones de bienestar están ganando protagonismo, y el universo gourmand se posiciona como la categoría estrella del año.

Este 2026, la perfumería experimenta un cambio de paradigma: ya no se trata sólo de crear aromas agradables, sino de ofrecer experiencias emocionales y sensoriales completas.

El perfume como refugio emocional

“En 2026, el perfume deja de ser un accesorio; se convierte en un refugio emocional. Las fragancias buscan confort, placer y conexión con la memoria afectiva del usuario”, explica Mylène Thioux, perfumista experta en Equivalenza. Al respecto, el fenómeno “Neo-Gourmand” se consolida como un ejemplo de esta tendencia. Esta reinterpretación del gourmand se aleja de los aromas excesivamente dulces y apuesta por notas sofisticadas que combinan dulzor, complejidad y matices sensoriales inesperados.

Desde Equivalenza, marca de perfumería y fragancias de calidad a precios accesibles, comparten las tendencias que marcarán la pauta este nuevo año en el mundo del perfume:

1. Oler bien es sentirse bien. Ya no buscamos solo oler bien: queremos sentir. Las fragancias que conectan con recuerdos, estados de ánimo o sensaciones de bienestar son las que triunfan. Para ello, las marcas trabajan cada vez más el storytelling olfativo, diseñando combinaciones que evocan viajes, sensaciones de confort o momentos específicos de la vida cotidiana.

La tendencia refleja un cambio de comportamiento que ha crecido en los últimos meses: según STANPA, un 70% de los consumidores afirma que los productos de cuidado personal, entre ellos el perfume, influyen directamente en cómo se sienten durante el día y contribuyen a reforzar su imagen.  

2. Neo-gourmand: dulce, pero equilibrado. El gourmand evoluciona hacia un enfoque más sofisticado, conocido como “neo-gourmand”. Esta combinación permite fragancias complejas y adictivas, evitando la sensación empalagosa del gourmand tradicional. Según Mylène Thioux, este enfoque refleja la preferencia del público por perfumes que combinan placer sensorial y refinamiento. Además, ofrecen dulzura y familiaridad sin resultar excesivas, lo que las hace especialmente atractivas y fáciles de integrar en la rutina diaria.

Ya no se trata solo de vainilla y caramelo. Adiós al exceso de dulzor y hola a cacao, frutos rojos, especias suaves y maderas cálidas. Las fragancias gourmand ahora buscan tener un espíritu complejo, adictivo y elegante: el dulce de este año tiene estilo.

Por otro lado, los aromas florales siguen siendo un clásico, pero se reinterpretan con notas verdes, herbales o acuáticas para aportar frescura y naturalidad. Además, los matices cítricos y frutales vuelven a ganar fuerza, aportando luminosidad y vitalidad, ideales para un público que busca energía y bienestar en cada instante.

3. Personalización al máximo: layering y shadowing. En 2026, el perfume deja de ser estático y se convierte en una experiencia personalizable: cada persona puede modular intensidad, notas y combinaciones según su humor, ocasión o estilo. La perfumería se vuelve interactiva, con fórmulas flexibles y experiencias que permiten crear fragancias únicas y a medida.

Técnicas como el layering, que superpone bases densas con notas más ligeras, y el shadowing, que aplica aromas estratégicamente en el cuerpo o la ropa, permiten construir el perfume de manera arquitectónica. Combinadas con brumas y lociones coordinadas, estas prácticas transforman el aroma en una extensión del estilo y la personalidad de quien lo lleva.

4. Perfume como estilo de vida. Ya no es solo un aroma: forma parte del ritual diario, del bienestar y del estilo. La fragancia acompaña tu ropa, tu rutina de autocuidado, tus experiencias digitales y tu mood del día. El perfume se convierte en herramienta de autoexpresión. Este enfoque multisensorial consolida la idea de que el perfume puede ser una herramienta de identidad y personalidad, más allá de la simple decoración olfativa.

Para Equivalenza, la clave de la perfumería del año es fusionar creatividad y experiencia sensorial. Lo gourmand es solo un ejemplo: sofisticación, emoción y personalización son las palabras que definirán el sector. “El perfume tiene que sorprender y reconfortar al mismo tiempo. Esta es la era de las fragancias que nos hacen sentir bien de verdad”, concluye Mylène Thioux