Con la llegada del frío, Barcelona recupera uno de los grandes iconos de su cocina tradicional: la escudella. Reconfortante, contundente y profundamente arraigada al recetario catalán, este plato vuelve a ocupar un lugar destacado en las cartas de algunos de los restaurantes más interesantes de la ciudad. Lo hace tanto en su versión más ortodoxa como a través de lecturas contemporáneas que demuestran que los clásicos también saben evolucionar.
Este invierno, la escudella se reivindica como plato imprescindible, ya sea respetando la liturgia más canónica o explorando caminos creativos que incluyen versiones vegetales o sorprendentes fusiones internacionales. Estas son algunas de las mejores direcciones de Barcelona donde disfrutar de una buena escudella esta temporada.
1. Pötstot
C/ Pintor Fortuny, 32
La escudella también puede ser vegana y sin gluten sin perder ni un ápice de su esencia. En Pötstot elaboran una versión vegetal a partir de un caldo de verduras intenso y reconfortante, pensado para nutrir cuerpo y alma. El plato se completa con zanahoria, chirivía, patatas, col verde, garbanzos y galets sin gluten, además de unas originales pelotas de tempeh que aportan textura y carácter. Una reinterpretación respetuosa con la tradición y abierta a todos los públicos.
2. El Veracruz
C/ Mallorca, 321
En este nuevo templo de cocina catalana popular, la escudella ‘barrejada’ es una de las grandes señas de identidad de la casa. Tanto es así que figura en la carta los 365 días del año, independientemente de la estación. Un plato que define el espíritu del local y que, por sí solo, justifica la visita.
3. Restaurant Windsor
C/ Còrsega, 286
En Windsor, el invierno tiene sabor a escudella. Su ya clásico Menú Escudella, disponible cada martes y miércoles hasta finales de la temporada invernal, propone un homenaje en toda regla a uno de los platos más emblemáticos de la cocina catalana. El menú consta de cuatro pases: amuse-bouche, sopa de galets, escudella i carn d’olla y una crema catalana al estilo Windsor como broche final. Todo el conjunto, a un precio de 60 euros, es un ejercicio de respeto por el producto y la memoria gastronómica del país.
4. Kasa Hanaka
Disponible por tiempo limitado en sus tres locales
Fiel a su vocación creativa y a su capacidad para tender puentes entre Japón y el producto local, Kasa Hanaka sorprende este invierno con su Escudella i Carn d’Olla Udon. Una reinterpretación catalano-japonesa del clásico que se sirve en formato bol e incluye carne desmenuzada de cerdo y pollo, col, puerro caramelizado y hortalizas de temporada. Completan el plato los imprescindibles de la tradición: butifarra, pilota, butifarra negra y garbanzos pedrosillanos, en una propuesta original, reconfortante y perfectamente equilibrada.
