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Un spray capilar Super Milk se vende cada 23 segundos.
Parte de su éxito reside en algo sencillo: el acondicionador sin aclarado Super Milk hidrata profundamente el cabello a la vez que lo perfuma. Con notas gourmand, cremosas y reconfortantes, equilibradas con toques cítricos, el producto ha encontrado su lugar en un momento en el que el cabello se ha convertido en una nueva forma de perfumarse. Se aplica tras la ducha, se reaplica entre lavados y deja una estela reconocible con el movimiento, sin resultar invasivo.
Lush amplía ahora la familia Super Milk con un champú y un acondicionador que prolongan la experiencia olfativa desde la ducha y cuidan el cabello y el cuero cabelludo. Ingredientes como el aceite de oliva y el tofu sedoso aportan nutrición y suavidad, ayudando a mantener el pelo más flexible y reduciendo el encrespamiento. En invierno, cuando el frío, la calefacción y el uso de herramientas de calor tienden a deshidratarlo, contar con productos que cuiden y perfumen al mismo tiempo cobra especial sentido.
Parte de esta eficacia tiene una explicación técnica. Tal y como explica Mark Constantine, tricólogo y cofundador de Lush:
“Los sulfatos predominan a la hora de lavar el cabello. Son aniónicos, lo que significa que cargan eléctricamente el pelo, haciéndolo encresparse y provocando que las puntas abiertas se levanten. Para contrarrestarlo, necesitas un catiónico. Este primer capilar acondicionador Super Milk es el rey de los catiónicos, y por eso ha tenido tanto éxito. En este caso, el catiónico es antiséptico, antiestático, facilita el desenredado y deja el cabello en perfectas condiciones”.
La gama capilar Super Milk (champú, acondicionador y spray acondicionador sin aclarado) ya está disponible en tiendas Lush y en la web.
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