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Por qué las legumbres son aliadas clave contra el desperdicio alimentario

● Desde Phenix, empresa especializada en la gestión del excedente alimentario, destacan que las legumbres gracias a su larga vida útil y versatilidad se convierten en un alimento clave para la redistribución alimentaria.

Las legumbres, presentes en casi todas las despensas, son sinónimo de comida saludable, económica y versátil. Con motivo del Día Mundial de las Legumbres, 10 de febrero, desde Phenix, empresa especializada en la gestión de excedentes alimentarios, se pone en valor no solo su aporte nutricional, sino también su papel como alimento idóneo para los procesos de redistribución alimentaria dentro de la cadena de suministro.

Aunque el desperdicio alimentario sigue siendo un reto a nivel global y europeo, no todos los alimentos presentan el mismo impacto ni las mismas dinámicas de pérdida. En el caso de las legumbres, su producción y conservación generan una huella de desperdicio menor en comparación con otros cultivos más perecederos, lo que refuerza su valor como alimento estratégico dentro de sistemas alimentarios más eficientes y sostenibles.

Gracias a su larga vida útil, su fácil conservación y su versatilidad, las legumbres destacan como un producto especialmente adecuado para el aprovechamiento cuando se generan excedentes en supermercados y canales de distribución, principalmente por incidencias ajenas a su calidad, como envases dañados, ajustes de stock o cambios de surtido. En este contexto, Phenix pone en valor el papel del sector del Gran Consumo, la gran distribución y las industrias alimentarias como aliados para que alimentos cotidianos y perfectamente válidos sigan llegando a la mesa en vez de ser desechados.

Dar una segunda vida a las legumbres, un gesto sencillo con gran impacto

A diferencia de otros productos frescos, las legumbres cuentan con una ventaja clave: resisten mejor el paso del tiempo y ofrecen múltiples posibilidades de reaprovechamiento tanto en el hogar como en el retail y la industria alimentaria. Tanto en su versión seca como cocida, permiten planificar mejor las compras, ajustar las raciones y reaprovechar las sobras sin renunciar a sabor ni valor nutricional. Precisamente por eso, son uno de los alimentos más adecuados para prevenir el desperdicio, especialmente en fases posteriores de la cadena alimentaria.

En el ámbito de los supermercados, los excedentes de legumbres suelen generarse por motivos ajenos a su calidad, como cambios de surtido, ajustes de stock, envases dañados o fechas de consumo preferente próximas en productos listos para consumir. Lejos de convertirse en un residuo, estos productos pueden tener una segunda vida a través de una correcta gestión a tiempo, garantizando que sigan formando parte de la cadena alimentaria.

Del lineal a la mesa, el papel del retail en el aprovechamiento

La colaboración entre supermercados y plataformas especializadas como Phenix permite transformar estos excedentes en oportunidades. A través de sistemas de redistribución alimentaria, las legumbres pueden llegar a entidades sociales y colectivos que las necesitan, evitando un desperdicio innecesario. Este proceso no solo reduce el impacto ambiental, sino que refuerza el compromiso social del retail y evita una pérdida económica derivada de alimentos aptos para el consumo.

Además, con su facilidad de almacenamiento y preparación, las legumbres se convierten en un alimento especialmente adecuado para la redistribución alimentaria, ya que, en el caso de las legumbres secas o en conserva, no requieren cadenas de frío complejas, se adaptan a múltiples recetas y aportan un alto valor nutricional en cada ración.

Un consumo más consciente empieza en la despensa

Dar una segunda vida a las legumbres no es solo una cuestión logística, sino también de hábitos. Desde planificar mejor las compras hasta aprender a reutilizar las sobras, pequeños gestos cotidianos contribuyen a reducir el desperdicio alimentario. En este sentido, las legumbres se consolidan como una opción accesible, sostenible y alineada con un consumo más responsable, tanto por su durabilidad como por su facilidad de integración en el día a día.

Su versatilidad permite transformar pequeños restos en platos nuevos, alargando su vida útil y fomentando una relación más consciente con la comida. Apostar por este alimento no solo ayuda a reducir el desperdicio, también invita a replantear la forma en la que consumimos, poniendo el foco en el aprovechamiento y el valor real del producto.

“Las legumbres son uno de esos alimentos que siempre están en casa y que, bien gestionados, casi nunca deberían acabar en la basura. Su versatilidad y facilidad de conservación las convierten en un producto ideal para darles una segunda vida, tanto en los hogares como en los supermercados. Desde Phenix trabajamos para que excedentes perfectamente válidos sigan formando parte de la cadena alimentaria y lleguen a quienes los necesitan, evitando un desperdicio innecesario”, destaca María Muriano, Marketing Communications Manager de Phenix.