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Son Ganxo: el sabor más auténtico de Menorca vuelve a su origen

Una nueva etapa donde el producto y el Mediterráneo vuelven a ser protagonistas

Hay lugares que forman parte de la memoria de una isla. Son Ganxo es uno de ellos. Durante años, este restaurante familiar fue un punto de encuentro para menorquines y visitantes que buscaban disfrutar de una buena comida frente al mar. Hoy, tras una profunda renovación, recupera su esencia con una propuesta que vuelve a poner el foco en lo que siempre le dio sentido: el producto, el Mediterráneo y el placer de compartir la mesa en un entorno privilegiado.

Situado en primera línea de mar, frente a la cala de Son Ganxo —de la que toma su nombre—, el restaurante ofrece mucho más que una experiencia gastronómica. Piscina, acceso directo al mar, vestuarios y diferentes ambientes invitan a disfrutar del lugar sin prisas. Un rincón donde empezar el día con un baño, alargar la sobremesa o despedir la jornada con una cena frente al atardecer.

El proyecto está impulsado por Santi Cruylles, profesional con más de veinte años de experiencia en hostelería y Executive MBA por IESE, que tras gestionar distintos negocios en Menorca decidió emprender un proyecto con identidad propia. "Queríamos recuperar el alma de Son Ganxo. No construir un restaurante alrededor de un chef, sino alrededor del lugar, del producto y de la experiencia que ofrece este rincón de Menorca", explica Cruylles.

Esa visión toma forma en la cocina de Enzo Paturzo, chef con más de quince años de experiencia entre el País Vasco, Menorca y el sur de España. Su propuesta gira en torno al producto fresco de proximidad, tratado con el máximo respeto y dejando que cada ingrediente exprese todo su sabor. Una filosofía sencilla que define la esencia de Son Ganxo: producto, producto y producto.

La carta pone en valor la despensa menorquina y el recetario mediterráneo con elaboraciones como el arroz de gamba de Menorca, los pescados frescos a la brasa según la pesca del día, la ensalada de tomates de temporada o el tartar de lubina, algunos de los platos más representativos del restaurante. El precio medio se sitúa entre los 50 y 60 euros por persona.

Su interiorismo, firmado por Cristina Carbonell y Cuca Arraut dialoga con el paisaje mediterráneo a través de materiales naturales, una estética serena y una cuidada selección de obras del artista David Monrós, disponibles también para su adquisición.

El restaurante Son Ganxo es, sin duda, uno de los enclaves más privilegiados de Menorca. Su ubicación excepcional, con impresionantes vistas al Mediterráneo, lo convierte en el lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía mientras se contempla uno de los paisajes más espectaculares de la isla.

Horario (hasta el 30 de agosto): abierto todos los días de 11:00 a 01:00 h.

Servicio de cocina de 13:00 a 15:45 h y de 20:00 a 22:30 h.

Instagram:@songanxomenorca Web: www.songanxo.com