Sol, cloro, sal, calor y cambios de rutina pueden afectar al estado de la piel, el cabello y las uñas en los meses de verano. Desde Grow Nutrition, la línea de suplementación de Entrena Virtual, nos explican por qué el colágeno se ha convertido en uno de los activos más buscados dentro de la rutina de autocuidado.
El verano suele asociarse a descanso, aire libre y planes al sol, pero también es una de las épocas más exigentes para la piel, el pelo y las uñas. La exposición solar, el cloro de las piscinas, la sal del mar, el calor y los cambios en los hábitos diarios pueden pasar factura justo en un momento en el que la producción natural de colágeno ya tiende a disminuir progresivamente con la edad adulta.
En este contexto, el colágeno ha ganado protagonismo dentro de las rutinas de bienestar, no como solución inmediata, sino como parte de un enfoque integral que combina protección solar, hidratación, alimentación equilibrada, descanso y suplementación con ingredientes respaldados por evidencia.
La piel, además de ser el órgano más grande y pesado de nuestro cuerpo es uno de los que más acusa el impacto del verano. La radiación UV está ampliamente reconocida por la dermatología como uno de los principales factores externos implicados en el fotoenvejecimiento cutáneo y en la degradación de componentes estructurales como el colágeno. A ello se suman otros factores habituales de la temporada, como el contacto frecuente con cloro o sal, la deshidratación, el sudor, el calor y una mayor exposición ambiental.
"El verano es una época en la que muchas personas notan la piel más seca, el pelo más castigado o las uñas más frágiles. Y no siempre se trata de hacer más cosas, sino de cuidar mejor la rutina: hidratarse, protegerse del sol, comer bien y apoyarse en suplementos que tengan sentido", explica Vikika Costa, fundadora de Entrena Virtual.
El colágeno es una proteína clave en la estructura de la piel y también está relacionado con tejidos como uñas y cabello. Aunque el organismo lo produce de forma natural, esa síntesis propia disminuye de manera progresiva con el paso del tiempo. Por eso, cada vez más personas buscan fórmulas que ayuden a acompañar ese proceso desde dentro, especialmente en momentos de mayor estrés externo para la piel.
Desde Grow, subrayan la importancia de diferenciar entre colágenos genéricos y péptidos de colágeno bioactivo con estudios específicos. No todos los suplementos de colágeno son iguales: la dosis, el tipo de péptido, la biodisponibilidad y la evidencia clínica del ingrediente utilizado son factores determinantes a la hora de valorar una fórmula.
En este sentido, Grow incorpora VERISOL®, péptidos de colágeno bioactivo, un ingrediente que cuenta con estudios clínicos orientados al cuidado de la piel. Entre ellos, el estudio de Proksch et al., publicado en Skin Pharmacology and Physiology en 2014, analizó el efecto de péptidos específicos de colágeno bioactivo sobre parámetros como la elasticidad cutánea en mujeres.
La suplementación con colágeno no sustituye a la fotoprotección ni a una rutina saludable, pero puede formar parte de una estrategia de autocuidado más completa. En verano, esto implica proteger la piel frente al sol, mantener una hidratación adecuada, priorizar una alimentación rica en nutrientes, descansar lo suficiente y atender también al estado del cabello y las uñas, que suelen acusar los excesos de la temporada.
Con este enfoque, Grow propone su Colágeno VERISOL® como un apoyo dentro de la rutina diaria para quienes buscan cuidar la piel, el pelo y las uñas desde una perspectiva integral, especialmente en los meses en los que el verano pone a prueba su resistencia. Una forma de entender la suplementación no como un atajo, sino como parte de un estilo de vida consciente, activo y orientado al bienestar.


