La euforia por el triunfo de la selección se prolongó hasta la madrugada, con un pico de actividad del 161% durante el encuentro La cerveza volvió a convertirse en la gran protagonista de la noche, con un incremento del 81% en las ventas
La victoria de España en la gran final del campeonato internacional de selecciones volvió a demostrar que el fútbol es uno de los grandes motores de la hostelería española. Según el análisis de Square, la compañía de pagos globales, los bares registraron un 43% más de transacciones y un 25% más de facturación que en un domingo habitual, reflejando el impacto que los grandes acontecimientos deportivos tienen sobre la actividad del sector.
La euforia por el título se alargó hasta la madrugada
Los bares empezaron a llenarse en la hora previa al encuentro y alcanzaron su punto máximo entre las 22:00 y las 23:00 horas, cuando el volumen de transacciones fue un 161% superior al de un domingo habitual. Durante la franja comprendida entre las 22:00 y las 2:00 horas, la actividad se situó de media un 113% por encima de lo habitual. Pero la actividad no cesó con el pitido final. Entre la medianoche y las 2:00 de la madrugada, el volumen de transacciones siguió registrando incrementos de entre el 56% y el 118%, evidenciando que la victoria de la selección española mantuvo la actividad de los establecimientos hasta bien entrada la madrugada.
La semifinal también disparó la actividad de los bares
La expectación por el pase a la final ya había impulsado la actividad hostelera unos días antes. Durante la semifinal frente a Francia, los bares españoles registraron un 50% más de transacciones y un 41% más de facturación que en un martes habitual. Además, en la franja de tarde y noche (18:00–23:00), la actividad se situó de media un 108% por encima durante las horas del partido, convirtiendo un día laborable en una noche con niveles de consumo propios de un fin de semana.
La cerveza, la gran protagonista de la celebración
La cerveza volvió a ser la bebida favorita de los aficionados durante la final, con un incremento del 81% en las ventas en comparación con un domingo típico. Los refrescos (+53%) y el vino tinto (+36%) completaron el podio de las bebidas de la noche. Una vez más, el fútbol y la hostelería demostraron ser un binomio inseparable.


