La compañía de ciberseguridad Gen ha advertido de un fuerte incremento de las amenazas dirigidas al comercio electrónico y a los entornos digitales de confianza durante el primer semestre de 2026. Según su último Informe de Amenazas, los ataques ya no se apoyan principalmente en malware o vulnerabilidades técnicas, sino en la explotación de plataformas, marcas y procesos que los consumidores consideran seguros.
Entre las principales conclusiones del estudio destaca el bloqueo de 114,2 millones de ataques relacionados con falsas tiendas online, lo que supone un crecimiento del 109% respecto al mismo periodo del año anterior. Para la compañía, esta evolución confirma que el comercio electrónico continúa siendo uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes, especialmente el crecimiento de otras modalidades de fraude que afectan directamente a la relación entre empresas mediante webs que imitan a comercios legítimos para captar pagos y datos personales.
El informe también pone de relieve el crecimiento de otras modalidades de fraude que afectan directamente a la relación entre empresas y consumidores. Las estafas de suplantación de organismos públicos aumentaron un 387%, mientras que las que utilizan la identidad de familiares crecieron un 454%, aprovechando plataformas de comunicación y servicios digitales ampliamente utilizados.
En el ámbito de los pagos online, Gen bloqueó un millón de ataques de web skimming, un 212% más que un año antes. Esta técnica consiste en introducir código malicioso en páginas de comercio electrónico para capturar los datos bancarios de los clientes durante el proceso de compra. Paralelamente, la compañía detectó más de 304 millones de impresiones de anuncios fraudulentos en la Unión Europea y Reino Unido en menos de un mes, un canal utilizado para redirigir tráfico hacia sitios web falsificados o campañas de fraude.
La protección de los datos personales continúa siendo otro de los principales retos para empresas y consumidores. Durante los seis primeros meses de 2026, Gen bloqueó 1.900 millones de intentos de rastreo online y registró un incremento del 628% en las alertas relacionadas con filtraciones de datos, con más de 10 millones de notificaciones enviadas a usuarios cuyos datos personales aparecieron expuestos en brechas de seguridad. Asimismo, las alertas vinculadas a actividad en cuentas bancarias crecieron un 734%, reflejando la rapidez con la que los delincuentes intentan monetizar la información robada.
En España, la telemetría de la compañía muestra una evolución similar. Las estafas mediante falsas tiendas online aumentaron un 81%, seguidas por las estafas románticas (+33%), los ataques de phishing (+23%) y las falsas asistencias técnicas (+11%). Según Gen, estas cifras evidencian que los ciberdelincuentes continúan aprovechando la creciente digitalización del consumo para dirigirse a los usuarios en entornos donde existe una elevada percepción de confianza.
El informe identifica además la inteligencia artificial agéntica como un nuevo vector de riesgo. A medida que los asistentes de IA adquieren capacidad para ejecutar acciones en nombre de los usuarios, instalar software o acceder a servicios digitales, los atacantes centran sus esfuerzos en explotar los permisos concedidos a estos sistemas. La plataforma Sage, desarrollada por Gen para monitorizar este tipo de agentes, detectó que los comportamientos de mayor riesgo incluyen la ejecución de comandos del sistema, la apertura de conexiones remotas, la descarga de código desde internet o el acceso no autorizado a credenciales.
"Los ataques más efectivos durante el primer semestre de 2026 no parecían ataques. Llegaron a través de plataformas de reservas, conversaciones familiares, canales de actualización de software y flujos de trabajo de agentes de IA; todos ellos lugares en los que las personas ya confían", señala Vita Santrucek, director de Tecnología y Desarrollo de Gen.
Para la compañía, la evolución del panorama de amenazas obliga a empresas y distribuidores a reforzar la protección de sus canales digitales y de la experiencia de compra online, en un contexto en el que la confianza del consumidor se ha convertido en el principal objetivo de los ciberdelincuentes.


