Un estudio de Instacart revela que España lidera la demanda de experiencias de compra personalizadas y presenta uno de los mayores niveles de adopción del modelo híbrido entre tienda física y canal online en Europa.
Los hábitos de compra de alimentación de los consumidores españoles continúan evolucionando hacia un modelo cada vez más omnicanal y personalizado. Así lo pone de manifiesto el último estudio elaborado por Instacart sobre el comportamiento de los compradores europeos, que sitúa a España como uno de los mercados más avanzados en la integración de los canales físico y digital, aunque todavía identifica importantes áreas de mejora para el sector de la distribución.
Uno de los principales datos del informe es la creciente importancia que los consumidores conceden a la personalización. El 60% de los españoles considera que recibir una experiencia adaptada a sus preferencias resulta muy importante tanto en la compra online como en la tienda física, un porcentaje que supera ampliamente al registrado en otros mercados europeos, como Alemania, donde esta valoración desciende al 39% en el canal digital y al 34% en el físico.
El estudio también confirma el rápido avance del modelo omnicanal en España. Solo el 22% de los consumidores realiza sus compras exclusivamente en establecimientos físicos, frente al 46% registrado en Francia, lo que evidencia una transición más acelerada hacia un modelo híbrido que combina la compra presencial con el comercio electrónico.
El comportamiento del comprador español también destaca por su predisposición al descubrimiento de nuevos productos. Cerca del 40% asegura que una de las experiencias que más disfruta al hacer la compra es encontrar artículos que no tenía previsto adquirir, una tendencia prácticamente idéntica tanto en la tienda física (38%) como en el entorno online (39%).
En el ámbito digital, el potencial de las plataformas de comercio electrónico también sobresale. El 38% de los consumidores españoles afirma descubrir por internet productos que no estaba buscando activamente, una cifra significativamente superior al 26% registrado en Francia. Este dato refleja la capacidad del canal online para estimular la compra por impulso y ampliar las oportunidades comerciales para fabricantes y distribuidores.
La tienda aún tiene margen para inspirar al consumidor
Pese a estos avances, el informe identifica oportunidades de mejora para el retail alimentario español. Solo el 29% de los consumidores encuentra inspiración para planificar sus comidas durante la visita al supermercado, frente al 42% de los franceses. Este comportamiento apunta a un amplio margen para que las cadenas desarrollen estrategias de merchandising, comunicación y experiencia de compra que conviertan el punto de venta en un espacio de inspiración culinaria.
Asimismo, la integración entre los canales físico y digital continúa siendo uno de los principales retos para el sector. Apenas el 37% de los consumidores españoles considera que los distribuidores ofrecen una experiencia realmente conectada entre ambos entornos, una percepción alejada del 54% registrado en el Reino Unido.
En conjunto, las conclusiones del estudio muestran que el consumidor español se sitúa entre los más digitalizados y abiertos a nuevas experiencias de compra de Europa, pero también evidencia una creciente exigencia hacia los distribuidores. La personalización, la continuidad entre los distintos canales y una experiencia de compra más inspiradora se perfilan como algunos de los principales factores que marcarán la evolución del retail alimentario en los próximos años.


