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En el cuidado de la piel, las rutinas han dejado de centrarse únicamente en lo visible. Cada vez se presta más atención a qué ingredientes forman parte de ese cuidado diario y cómo acompañan a la piel en su día a día, entendiendo el bienestar cutáneo como un equilibrio que va más allá de la cosmética tópica. En este contexto, la nutricosmética se integra de forma natural como parte de una rutina beauty completa.
Pensada para incorporarse sin complicaciones, esta forma de cuidado interior pone el foco en fórmulas bien diseñadas, donde la selección de ingredientes esenciales adquiere un papel protagonista.
Zinc y cobre: esenciales en el cuidado interior de la piel
En el universo beauty actual, el interés ya no se centra solo en el gesto, sino en qué hay detrás de cada fórmula. Así lo explica Sara Manzanares, Project Manager de Genové, que pone el foco en el zinc y el cobre como dos minerales clave en la nutricosmética. Ambos minerales actúan en sinergia para potenciar el proceso de regeneración celular y estimular la síntesis de colágeno y elastina.
“En nutricosmética, la formulación es tan importante como el ingrediente en sí. La combinación adecuada de activos permite crear fórmulas más eficaces, donde los activos actúan de manera complementaria, potenciando los procesos biológicos clave para la síntesis y mantenimiento de colágeno y elastina, señala la experta, subrayando la importancia del rigor técnico en el desarrollo de este tipo de propuestas”.
Este conocimiento técnico se traslada posteriormente al desarrollo de producto y a la definición de fórmulas pensadas para el uso continuado. “Son minerales esenciales que participan en funciones clave para la piel y que, integrados de forma adecuada en una formulación, aportan un apoyo real al cuidado cutáneo desde el interior”, explica Mireia Ferrer, Directora de Marketing de Genové. Una visión que refuerza su presencia en fórmulas pensadas para acompañar a la piel de manera continuada, más allá de tendencias puntuales.
Este enfoque responde a una tendencia clara en el consumidor: priorizar fórmulas bien planteadas y con evidencia clínica, en las que cada ingrediente cumple una función concreta dentro del conjunto, aportando equilibrio y sentido a la rutina diaria.
"Hoy el consumidor busca algo más que un ingrediente de moda: busca fórmulas con sentido, donde cada activo tenga una función clara dentro del conjunto. Zinc y cobre son minerales esenciales con un papel clave en la biología de la piel y, cuando se integran de forma rigurosa en una formulación bien diseñada, aportan un apoyo real y sostenido al cuidado cutáneo desde el interior. En Genové entendemos la nutricosmética como un complemento natural a la cosmética tópica, pensado para acompañar a la piel de forma continuada, más allá de tendencias puntuales", declara Mireia.
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