Viajar en enero se consolida como una nueva tendencia del turismo urbano: menos masificación, precios más contenidos y una forma más consciente de descubrir la ciudad. En este contexto, Príncipe Pío y su hotel se posicionan como el punto de partida ideal para vivir Madrid fuera de temporada.
Si la temporada baja ha cambiado de bando, enero es hoy uno de los momentos más interesantes para viajar a las ciudades. Lejos de la masificación y con una sensación de control difícil de encontrar en otros meses, cada vez más viajeros eligen este periodo para redescubrir destinos urbanos desde una mirada más tranquila y consciente.
Este cambio no es casual. Según PAX Assistance, enero forma parte de la temporada baja en Madrid, un periodo caracterizado por una menor afluencia turística y precios más contenidos, lo que permite recorrer la ciudad con mayor comodidad, menos aglomeraciones y una experiencia urbana más fluida. Un contexto que responde a una demanda creciente de viajes fuera de los picos tradicionales.
En los últimos años, el viajero urbano ha afinado su forma de moverse. Ya no busca únicamente acumular planes, sino entender el lugar que visita, recorrerlo a su propio ritmo y sentirse parte de la ciudad, aunque sea por unos días. Esta evolución encaja con una tendencia global: según el Travel Trends Report 2025 de Forbes, cada vez más viajeros optan por viajar fuera de la temporada alta, priorizando experiencias auténticas, personalizadas y alejadas de la saturación turística.
En este nuevo mapa del viajero, Hotel Príncipe Pío se posiciona como una de las mejores opciones para alojarse en Madrid durante el mes de enero. Un mes que, lejos de ser residual, refleja el cambio de hábitos del viajero urbano: el hotel alcanza en este periodo una ocupación cercana al 80% y prevé la estancia de más de 3.500 personas de múltiples nacionalidades a lo largo del mes, confirmando que viajar fuera de temporada ya no es una excepción, sino una elección cada vez más extendida. Su ubicación estratégica, junto a Plaza de España, el Palacio Real y los Jardines de Sabatini, permite vivir la ciudad desde una posición privilegiada, reduciendo desplazamientos y favoreciendo una relación más directa y cotidiana con Madrid.
Alojarse en Príncipe Pío en invierno no es solo una cuestión de localización, sino de experiencia. Cada paseo se convierte en una invitación a redescubrir la ciudad sin artificios, con tiempo, con margen y con una sensación de pertenencia que durante otros meses resulta más difícil de encontrar.
Enero es también un mes activo para la ciudad. Madrid mantiene su pulso cultural, su oferta gastronómica funciona a pleno rendimiento y acoge citas clave del sector turístico. Un ejemplo es la celebración de FITUR, uno de los principales encuentros internacionales del turismo, que tiene lugar cada mes de enero en la capital, según IFEMA Madrid, reforzando la idea de que viajar fuera de temporada no implica renunciar a actividad ni a contenido.


