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Madrid en verano: tres restaurantes abiertos en agosto para quienes se quedan en la ciudad

El mes más tranquilo del año es también uno de los mejores momentos para redescubrir Madrid. Trebbiano, Kaito Hand Roll Bar y Bao Li mantienen sus puertas abiertas durante todo el mes con tres propuestas gastronómicas que nos hacen viajar. Sin las prisas habituales y con más facilidad para conseguir mesa, estos tres restaurantes invitan a disfrutar de una experiencia gastronómica diferente sin necesidad de abandonar la capital.

Agosto transforma Madrid. Las calles se vacían, el ritmo disminuye y muchos restaurantes aprovechan para cerrar unos días por vacaciones. Sin embargo, para quienes permanecen en la ciudad —o la visitan durante el verano— también es el momento perfecto para descubrir nuevas direcciones gastronómicas sin esperas ni aglomeraciones. Trebbiano, Kaito Hand Roll Bar y Bao Li demuestran que la oferta gastronómica de la capital no se detiene en verano y que agosto puede ser, precisamente, uno de los mejores momentos para descubrir algunos de sus restaurantes más interesantes y de reciente apertura.

Lejos del ritmo habitual del resto del año, agosto ofrece una oportunidad diferente para disfrutar de la gastronomía madrileña. Con una ciudad más tranquila y una mayor disponibilidad de mesas, quienes permanecen en Madrid pueden aprovechar para conocer restaurantes que durante otros meses suelen estar mucho más demandados.

Un viaje a Abruzzo en Trebbiano

Trebbiano invita a descubrir una de las regiones gastronómicas más auténticas de Italia: Abruzzo. El restaurante, fundado por los hermanos Maurizio y Stefano Ruggeri, propone una cocina donde el producto, la tradición y el respeto por las recetas originales marcan el ritmo de toda la experiencia.

Su carta está protagonizada por pastas artesanales elaboradas diariamente a mano en el propio restaurante, antipasti tradicionales y recetas que forman parte del recetario más emblemático de la región italiana. Entre ellas destacan las Pallotte cacio e ova, la Carbonara romana elaborada siguiendo la receta tradicional, el Tagliolino cacio e pepe o propuestas más gastronómicas como el Plin de ossobuco con trufa negra o la Linguine all'astice con bogavante.

La experiencia se completa con una amplia selección de vinos italianos y españoles, una vinoteca que ocupa un lugar protagonista en el espacio y una carta de coctelería inspirada en los sabores y productos de Abruzzo. Una propuesta pensada tanto para quienes buscan reencontrarse con la auténtica cocina italiana como para quienes quieren descubrir una región todavía poco conocida en España.

La barra japonesa de Kaito, también en agosto

Para quienes prefieren la cocina japonesa, Kaito Hand Roll Bar mantiene abiertas sus dos ubicaciones madrileñas durante todo el verano. Inspirado en las barras especializadas de Tokio, el concepto gira en torno a una experiencia donde la barra, la técnica, el producto y la elaboración al momento son los verdaderos protagonistas.

Cadahand roll se prepara frente al comensal y se sirve en el instante preciso para conservar el equilibrio perfecto entre el arroz templado y el alga crujiente, convirtiendo cada bocado en una experiencia efímera. La carta reúne una cuidada selección de hand rolls elaborados con ingredientes como toro, wagyu, foie, atún o salmón, además de nigiris, sashimis, tartares y diferentes menús degustación para recorrer la propuesta del restaurante.

Durante los mediodías entre semana, Kaito incorpora además sus Bento boxes, una propuesta inspirada en el tradicional menú ejecutivo japonés que ofrece una alternativa rápida, completa y de gran calidad para quienes continúan trabajando en la ciudad durante agosto. Todo ello acompañado por una selección de sakes premium, vinos, champagnes, cócteles y cervezas japonesas que completan la experiencia.

Bao Li y la cocina cantonesa más sofisticada

Otra de las propuestas que permanecen abiertas durante agosto es Bao Li, el restaurante del Grupo China Crown que rinde homenaje a la tradición gastronómica cantonesa desde una mirada contemporánea. Concebido como el proyecto más personal de María Li Bao y Felipe Bao, el restaurante es el resultado de años de investigación, viajes y recuperación de recetas tradicionales.

Su carta propone un recorrido por algunos de los platos más representativos de la cocina cantonesa reinterpretados con producto de alta calidad y una ejecución contemporánea. Entre sus especialidades destacan la selección de Dim sum, los Noodles de cristal con crujiente de ibérico, el Magret de pato infusionado o el icónico Pato Imperial Beijing servido en dos pases, una de las elaboraciones más reconocidas de la casa.

El viaje continúa también a través del espacio. Diseñado por el arquitecto Jean Porsche, Bao Li recrea el ambiente de la China imperial combinando referencias orientales y occidentales mediante piezas de colección, maderas nobles, papeles dorados y una cuidada selección de mobiliario que convierte cada visita en una experiencia inmersiva donde gastronomía y cultura dialogan constantemente.