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Las opciones vegetales ganan presencia frente a la carne en las meriendas de los niños en España

Con la vuelta al cole a punto de comenzar, regresa uno de los momentos más esperados por los niños: la merienda. El bocadillo y el sándwich se mantienen como la opción más elaborada para estas comidas por casi la mitad de los padres españoles (48%), seguido de la fruta (30%) y las galletas o bollería (15,2%). Así lo revela el estudio ‘Hábitos de las meriendas en las familias españolas’ elaborado por Tulipán, marca de margarina vegetal que lleva más 70 años acompañando a las familias en este momento tan importante del año como es el regreso a las aulas de los más pequeños.

El estudio, realizado entre 1.000 padres y madres en España con hijos en edad escolar, también confirma que la merienda a la salida del colegio es la comida que mejores recuerdos trae de la infancia al 45% de los españoles. Un popular tentempié que ha evolucionado a lo largo de los años, y es que ahora el 51% de los padres aseguran que intentan darles menos carne a sus hijos, sustituyéndola por frutas o verduras, frente a un 9% que prefiere opciones cárnicas y un 36% al que le es indiferente.

Por su parte, solo el 15% suele optar por dar a sus pequeños galletas y bollería, pese a que casi la mitad (47%) cree que es la opción favorita de los niños, seguida de los bocadillos o sándwiches (32%). Respecto a quién se encarga de preparar la merienda, las madres siguen siendo las principales cocineras (65%), seguido de los padres (17%) y los propios niños (14%).

La importancia de los ingredientes

En una era en la que la sociedad apuesta cada vez más por hábitos saludables, el 65% de los padres considera que la merienda es clave en la alimentación y desarrollo de sus hijos, frente a un único 1% de padres que no da de merendar a sus hijos. Pero no todo vale ya, con respecto a los ingredientes, la amplia mayoría coincide: el 95% asegura que prefiere que estos sean naturales y el 55% valora muy positivamente que no contengan aceite de palma, siempre y cuando mantengan su sabor. 

En este sentido, desde Tulipán acaban de renovar la receta de dos de sus productos más icónicos: Original y Con Sal.  En concreto, estos productos han sido actualizados con una nueva receta que mejora el sabor de siempre de Tulipán pero sin aceite de palma y con 100% ingredientes naturales. Además, contiene vitaminas A, D y E, esenciales para un correcto funcionamiento del organismo.

 

Receta lápices de colores

Ingredientes

  • 150 gramos de Tulipán (a temperatura ambiente)
  • 125 gramos de azúcar
  • 1 sobre de azúcar a la vainilla
  • 1 huevo grande
  • 300 gramos de harina de trigo
  • 1 pizca de sal
  • 300 gramos de azúcar glass
  • 5 cucharadas de zumo de limón
  • Colorante
  • Papel para hornear

Instrucciones

  • Precalentamos el horno a 180 °C (horno de convección: 160 °C). Colocamos papel para hornear en una bandeja de horno. Batimos la margarina TULIPÁN, el azúcar y el azúcar avainillado con la batidora eléctrica hasta obtener una masa suave. Batimos el huevo.
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  • Mezclamos la harina, una pizca de sal y una cucharadita de condimento para pan de jengibre al gusto, lo añadimos a la masa y lo batimos con la batidora eléctrica durante muy poco tiempo para que no quede una masa homogénea. Amasamos bien con las manos enharinadas y hacemos bolas con la masa.
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  • Esparcimos harina sobre la encimera y extendemos con el rodillo las diversas porciones de masa hasta conseguir un grosor de 5 mm. Debemos procurar que el rodillo esté también un poco enharinado para que no se enganche la masa. Cortamos la masa a tiras. Cortamos la tiras del tamaño de un lápiz de color y en un extremo recortamos la forma de la punta.
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  • Colocamos las galletas en la bandeja cubierta con papel para hornear y las horneamos en el horno precalentado durante 10-12 minutos, hasta que estén ligeramente doradas. Las sacamos de la bandeja con el papel para hornear y las dejamos enfriar sobre una rejilla de cocina.
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  • Mezclamos el azúcar en polvo con 4-5 cucharadas de zumo de limón hasta obtener un baño de azúcar espeso pero que pueda untarse. Lo distribuimos en las porciones correspondientes a los colorantes elegidos y teñimos el baño. Pintamos las galletas de lápices de colores.