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Una cena prehistórica recrea en el Parador de Ciudad Rodrigo la dieta humana de hace 20.000 años

Descubrir los sabores que disfrutaron los grandes cazadores de la Edad del Hielo es posible gracias a la cena prehistórica programada por el Parador de Turismo de Ciudad Rodrigo para el próximo sábado 28 de agosto. El establecimiento salmantino de la cadena hotelera pública ha organizado una original experiencia arqueológica y paleo-culinaria que permitirá acercar a los comensales a la dieta humana y a los modos de cocinado de los alimentos hace la friolera de 20.000 años.

Bajo el epígrafe “El menú de Siega Verde”, esta iniciativa única persigue poner en valor y divulgar el yacimiento arqueológico homónimo, situado a apenas 15 minutos del Parador. Un magnífico paisaje en el que, sobre las rocas de pizarra, ubicadas junto al río Águeda, se abre una de las mayores galerías de arte rupestre al aire libre de toda Europa: el Conjunto de Arte Paleolítico de Siega Verde, declarado Patrimonio Mundial en 2010. Un paraje que, al igual que enclaves como Lascaux, Altamira, Tito Bustillo o el Vale do Côa, acogió en el Paleolítico Superior a homos sapiens que dejaron inmortalizadas para siempre sus huellas en forma de animales y signos abstractos.

A partir de los datos científicos obtenidos en los últimos años en las excavaciones, el menú, en sus ingredientes esenciales, se ajusta perfectamente, con las lógicas adaptaciones a los paladares contemporáneos, a lo que pudieron comer los cazadores-recolectores que moraron en Siega Verde en aquel fascinante periodo en el que dominaban el fuego.

Para abrir boca, trucha de río al humo con romero y champiñón natural laminado aderezado con escamas de sal y tomillo. A continuación, se servirán berros con codorniz cocinada macerada con hierbas y acompañada con frutos rojos. Como plato principal llegará a la mesa un lomo ciervo asado con aromáticas, castañas, crema de manzana y menta. Y como postre, una divertida propuesta a base de nueces caramelizadas con miel y una tisana de hierbas, ya que en aquella época era habitual la preparación de infusiones en bolsas de cuero rellenas de agua y cantos rodados calentados al fuego.

La cena paleolítica, que tendrá como escenario los jardines del Parador, se acompañará con pan ácimo y como bebidas con agua natural y jugo de arándanos y moras, ya que hay que esperar hasta finales del Neolítico para documentar el consumo de vino.

El Parador mirobrigense ha contado para desarrollar este atractivo y exclusivo proyecto con el asesoramiento de Ramón Montes Barquín, doctor en Prehistoria y coordinador técnico del Itinerario Cultural del Consejo de Europeo “Caminos de Arte Rupestre Prehistórico” quien ese mismo día, justo antes de la cena, impartirá un charla-taller en salón imperial del Parador.

Para disfrutar de esta experiencia se ha fijado un precio de 40 euros por persona, impuestos incluidos. Las plazas son limitadas y es necesario realizar reserva precia en ciudadrodrigo@parador.es o en el teléfono 923 46 01 10.

Además, la experiencia podrá ser completada con una visita guiada matutina al formidable enclave rupestre de Siega Verde, cuyo precio no está incluido en el paquete.

Esta no es la primera actuación en el ámbito de arqueogastronomía emprendida por Paradores, que entre sus valores tiene el cuidado de la cultura gastronómica tradicional y el compromiso de fomentar e investigar la gastronomía, la tradición culinaria y los productos de las regiones donde se asientan sus establecimientos. En esta misma línea, hace dos años, el Parador de Antequera ya puso en marcha con una excelente acogida una cena teatralizada en que rescató la cocina que practicaban los pueblos íberos hace algo más de dos milenios.

 

Los españoles confían en Paradores

Paradores ha sido la primera gran cadena hotelera de España certificada con el sello Safe Tourism Certified que otorga el Instituto para la Calidad Turística Española por cumplir las máximas garantías higiénico-sanitarias y que convierte los 98 paradores en espacios seguros para clientes y empleados.

Paradores fue la única gran cadena hotelera española que reabrió todos sus establecimientos tras la desescalada el año pasado. La compañía pública siempre ha sido un referente en materia de calidad y fiabilidad y, ahora más que nunca, ha extremado las medidas de limpieza y desinfección en todos sus establecimientos. El hecho de que la mayoría de sus establecimientos se sitúe en lugares apartados, lejos del turismo masificado, así como el tamaño de sus hoteles, casi todos medianos o pequeños, facilita la implantación rigurosa de los controles de seguridad e higiene para convertirlos en el lugar turístico más seguro.

En un año marcado por la caída del turismo extranjero y las restricciones de movilidad en nuestro país, los españoles confían en Paradores. La cadena hotelera ha sido reconocida como la marca con mayor reputación de España en 2020 y la hotelera con mejor reputación del mundo, siendo la única empresa española que entra el “top” de las 10 marcas internacionales con mayor reputación, según Brand Finance, firma internacional independiente de valoración y estrategia de marcas.

La confianza y respaldo de los clientes nacionales en Paradores se reflejan en que es la marca más recomendada por quienes la consumen, según el V Informe de Estado de Madurez de la Experiencia de Cliente en España, elaborado por la Asociación para el Desarrollo de la Experiencia de Cliente (DEC) y la consultora estratégica Bain&Company. El producto/servicio de Paradores supera las expectativas de sus clientes y mantiene con ellos una vinculación emocional por encima de la media.