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MAKRO adquiere 6.000 kilos de manga roja de La Palma para evitar desperdicio alimentario

La erupción volcánica de La Palma está teniendo nefastas consecuencias para los ciudadanos de la isla. Además de la destrucción de bienes materiales, la ceniza está afectando a plantaciones de fruta que se ven teñidas de negro por la ceniza. Este hecho tiene como consecuencia que miles de toneladas de fruta apta para consumo humano puedan acabar en el vertedero solo porque su estética ha cambiado.

Ante esta situación, Makro ha adquirido más de 6.000 kilos de manga roja de La Palma. La compañía ha puesto a la venta en sus tiendas de Canarias (Telde, Laguna y Adeje) este producto desde el pasado 14 de octubre y estará disponible hasta el próximo martes 19 de octubre. La aceptación ha sido total por parte de los clientes, tanto es así que en el primer día se vendieron más de 300 kilos de esta fruta en una sola tienda.  De este modo, Makro pretende luchar contra el desperdicio alimentario, al tiempo que apoya a los agricultores de la zona en este complicado momento.

El compromiso de Makro con el tejido empresarial canario es absoluto. En este sentido, la compañía confía en más de 100 proveedores locales -desde agricultores, ganaderos, fruticultores y múltiples empresas para vender sus productos. Así, Makro apoya a toda su cadena de valor y contribuye a dinamizar las economías locales.

En palabras de Marta Pérez Postigo, directora de Comunicación Corporativa y RSC de Makro, “el desperdicio alimentario es un problema estructural de nuestra sociedad que requiere la colaboración de todos. Por ello, desde Makro hemos decidido poner en marcha esta iniciativa para evitar que miles de kilos de fruta acaben en el vertedero, al tiempo que apoyamos a los agricultores de La Palma. Es fundamental apoyarles ante esta difícil situación”

 

Makro contra el desperdicio alimentario

Esta acción se enmarca dentro de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa desarrollada por MAKRO y que tiene como objetivo contribuir a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En concreto, la compañía pretende dar respuesta al ODS 12 -Producción y Consumo Responsable- y su tercera meta de reducir a la mitad para 2030 el desperdicio de alimentos per capita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores, así como la reducción de las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha.