Mantener rutinas básicas de salud y alimentación es clave para evitar gastos mayores a medio plazo. · Priorizar el gasto en prevención ayuda a proteger el bienestar animal incluso en momentos de ajuste económico. · Pequeños cambios tras las fiestas pueden tener un gran impacto en la salud de los animales de compañía.
Tras los excesos de la Navidad, enero se convierte en un mes de reajustes para muchas familias. La conocida “cuesta de enero” obliga a revisar presupuestos y hábitos de consumo, y en ese proceso, los animales de compañía también se ven afectados. Desde Kiwoko, la mayor cadena de tiendas de animales de Iberia, recuerdan la importancia de gestionar el gasto de forma responsable sin comprometer la salud ni la calidad de vida de perros, gatos y otros animales.
En este contexto, contar con información fiable y asesoramiento profesional resulta fundamental para distinguir entre gastos prescindibles y aquellos que son realmente necesarios. La clave no está en gastar más, sino en gastar mejor.
PRIORIZAR LO ESENCIAL PARA EVITAR PROBLEMAS MAYORES
Uno de los errores más frecuentes tras el periodo navideño es recortar en aspectos básicos como la alimentación o las revisiones veterinarias. Sin embargo, estas decisiones pueden derivar en problemas de salud que acaben suponiendo un desembolso mucho mayor a largo plazo.
“Una alimentación adecuada y adaptada a cada animal no es un lujo, es una necesidad básica. Optar por productos de menor calidad o reducir raciones para ahorrar puede provocar desequilibrios nutricionales que afecten directamente a su salud y bienestar”, explica Ana Ramírez, directora técnica veterinaria de Kivet.
Desde Kiwoko insisten en que priorizar una dieta completa y equilibrada, así como mantener las pautas de desparasitación y vacunación, es una forma eficaz de prevenir enfermedades y evitar gastos imprevistos en el futuro.
AHORRO RESPONSABLE: PEQUEÑOS GESTOS QUE MARCAN LA DIFERENCIA
Ahorrar en el cuidado de los animales de compañía es posible si se hace con criterio. Planificar las compras, aprovechar formatos ahorro o promociones puntuales y consultar con profesionales antes de realizar cambios importantes son algunas de las recomendaciones habituales.
“La prevención siempre es más económica que el tratamiento. Revisiones periódicas, aunque el animal aparente estar sano, permiten detectar a tiempo problemas que, si se agravan, requieren intervenciones más complejas”, señala Ramírez.
Además, mantener rutinas estables de ejercicio, higiene y estimulación contribuye no solo a la salud física, sino también al bienestar emocional, reduciendo conductas asociadas al estrés que pueden derivar en otros problemas.
ERRORES COMUNES TRAS NAVIDAD QUE CONVIENE EVITAR
Durante las fiestas es habitual que se alteren rutinas y hábitos, y enero se convierte en el mes de los ajustes. Sin embargo, algunos recortes pueden resultar contraproducentes. Reducir visitas al veterinario, espaciar tratamientos preventivos o improvisar cambios de alimentación sin asesoramiento son decisiones que pueden tener consecuencias negativas.
“Entendemos que las familias buscan equilibrar su economía, pero es importante no tomar decisiones precipitadas. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar con un profesional que ayude a encontrar alternativas seguras y ajustadas a cada situación”, apunta la veterinaria de Kivet.
COMPROMISO CON LA SALUD Y EL BIENESTAR DURANTE TODO EL AÑO
Desde Kiwoko y Kivet recuerdan que el cuidado responsable no entiende de meses ni de circunstancias económicas puntuales. Acompañar a las familias con información, productos adecuados y asesoramiento experto forma parte de su compromiso con el bienestar de los animales de compañía.
“La cuesta de enero puede afrontarse con planificación y sentido común, manteniendo siempre el foco en lo verdaderamente importante: la salud y la calidad de vida de quienes dependen de nosotros los 365 días del año”, concluye Ramírez


