Cada 16 de enero se celebra el Día Internacional de la Croqueta, una fecha muy señalada también en Euskadi. Fue en los años 80 cuando las barras comenzaron a servir lo que se conocía como “el caliente”: un pintxo sencillo y apetecible que reunía distintas frituras recién hechas. Entre ellas, la croqueta, la raba o la gamba se convirtieron pronto en las más populares.
Bechameles finas y trabajadas, fritos reconocibles y sabrosos, elaborados con cuidado y respeto por la tradición. Aquí, las croquetas no son solo un aperitivo; son la puerta de entrada de las generaciones más jóvenes al mundo de la barra y un puente que une generaciones. Los mayores reconocen en cada bocado los sabores de siempre, los de casa, mientras que los más pequeños descubren, casi sin darse cuenta, el placer de compartir alrededor de una barra.
Con el tiempo, estos fritos se han convertido en una excusa perfecta para reunirse: quedar con amigos o en familia y decir simplemente “¿quedamos para un caliente?”. Cada croqueta es un pequeño homenaje a la cultura gastronómica y, sobre todo, un momento para compartir y disfrutar en familia o con amigos.
De jamón y mejillón tigre
En perretxiCo, cada croqueta tiene su propia personalidad y cuenta su pequeña historia. Las de jamón ibérico son un clásico que no puede faltar en toda buena barra que se precie, esa receta clásica que nunca falla. Las de mejillón tigre, por su parte, son una especialidad de la casa. Tradicionalmente se sirven sobre la concha del molusco, pero en perretxiCo las bolean para que resulten más fáciles de comer y disfrutar. Su masa bien trabajada, resulta una croqueta cremosa y sabrosa, que te transporta directamente al Cantábrico. Y, si no puedes decidirte por una sola, la ración mixta.
Celebra el Día de la Croqueta en una de las tabernas vascas con más reconocimientos del país
Sus tabernas, en Vitoria, Logroño y Madrid, combinan pintxos, platillos y raciones, opciones durante todo el día que hacen muy fácil improvisar una comida rápida y asequible o disfrutar de una velada más larga recorriendo los pintxos más premiados de su menú degustación. Entre risas, charlas y platos para compartir se respira la esencia de Euskadi: tradición, producto de calidad y ese toque creativo que convierte lo cotidiano en algo memorable.
Las tabernas perretxiCo, dirigidas por el chef Josean Merino y la hostelera Estíbaliz Pérez, continúan sumando reconocimientos gracias a su manera de entender la cocina. Este año perretxiCo ha recibido un nuevo galardón en la Guía BEST Pintxos & Gastro 2025, que reconoce la excelencia de la barra de pintxos en Euskadi y Navarra. La taberna ha sido distinguida con 3 Eguzkilores, la máxima categoría, un reconocimiento que pone en valor años de dedicación, originalidad y cuidado del producto. Este premio refleja la capacidad de perretxiCo para combinar tradición y modernidad, y consolida su posición como una de las referencias imprescindibles del pintxo y picoteo vasco, tanto para quienes conocen la gastronomía de siempre como para quienes buscan experiencias innovadoras en la barra.


