Al día

Salir de la rutina diaria gracias a la gastronomía gallega en A’OLLO


Una de las peores desventajas de la rutina diaria de entre semana es la de no poder viajar y satisfacer esos antojos sensitivos que en otros momentos son más fáciles de complacer. Sin embargo, LA CANTINA A’OLLO trae de lunes a viernes a mediodía un pedacito de Galicia a Madrid con todo lo mejor de su cocina a un precio especial, para disfrutar desde las alturas de la séptima planta del hotel INNSiDE by Meliá Madrid Gran Vía de una experiencia gastronómica 100% gallega, mezcla de hospitalidad, tradición, vanguardia y productos de primera calidad, rodeado del skyline de la capital, también a diario.

El restaurante A’OLLO ofrece la mejor cura para la “morriña galega” a todos los amantes de la gastronomía en Madrid, por medio de un menú diario confeccionado en el mayor respeto a la tradición de la cocina gallega dictada “a ollo”, en combinación con las últimas tendencias de la vanguardia gastronómica, en el que los auténticos protagonistas son los mejores productos frescos y de temporada traídos desde Galicia. Este menú que se sirve de lunes a viernes (menos festivos) en horario de 13.30h a 15.30h regala un auténtico viaje por los distintos sentidos a un precio especial (18 euros) y permite disfrutar de la amplitud de la creatividad de la “cocina heredada actual” de A’OLLO por medio de dos platos, primero y segundo, acompañados del auténtico pan gallego, de los vinos de la terra galega, y de un exquisito postre elaborado con la mejor técnica y los ingredientes más seductores, o, claro está, de un café. Un menú que cambia semanalmente, en el que encontrarse con la dificultad de elegir de primer plato entre, por ejemplo, ensalada de burrata, carpaccio de vaca o espárragos a la brasa; de segundo entre arroz de pato y setas, corvina al Josper con cus-cus o costillas de cerdo a la barbacoa, eso sí, dejando un hueco para un delicado final como las milhojas de crema. 

Pero Galicia es también comodidad y hospitalidad, por eso LA CANTINA A’OLLO ofrece en sus 500 m2 y dos terrazas con vistas al cielo madrileño un servicio diario impecable, en un ambiente relajado y confortable para hacer sentir al comensal “un dos nosos”, y permitirle evadirse durante un tiempo del bullicio del quehacer diario y trasladarse con los sentidos al ambiente marítimo tan añorado. El mejor lugar para que una reunión de negocios, comida familiar o de amigos, se convierta en una experiencia a repetir, un lugar donde encontrarse y sentirse siempre como en casa, disfrutando de la mejor cocina gallega. Una experiencia marítima, que para los que terminan la jornada temprano puede alargarse en el rooftop de LE TAVERNIER, tan solo una planta más arriba, donde poner un broche de oro a la intrincada travesía diaria con un buen cóctel.