EALDE Business School advierte de que incorporar herramientas de IA ya no es suficiente y señala la necesidad de formar a los directivos para identificar oportunidades, medir su retorno y liderar su implantación
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología reservada a los departamentos de innovación o tecnología para convertirse progresivamente en una herramienta transversal dentro de las empresas. Los últimos datos reflejan la velocidad de esta transformación. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 21,1% de las empresas españolas de 10 o más empleados utilizaba tecnologías de IA en 2025. Entre las compañías de menos de 10 trabajadores, el porcentaje alcanzaba ya el 13,4%.
Desde un punto de vista internacional, según el informe ‘The State of AI in 2025’ de McKinsey, el 88% de las organizaciones consultadas utiliza ya IA en al menos una función empresarial, diez puntos porcentuales más que el año anterior. La IA generativa, por su parte, estaba presente en el 79% de las organizaciones.
Sin embargo, en medio de este escenario, el verdadero reto para las organizaciones ya no está únicamente en adoptar soluciones de IA, sino en incorporarlas a la estrategia y a la toma de decisiones de la dirección. Las cifras lo evidencian. Existe una importante distancia entre utilizar la IA y haber conseguido integrarla realmente en el funcionamiento de una compañía, ya que solo el 7% de las organizaciones afirma haber escalado completamente la IA en toda la empresa.
Para EALDE Business School, esta brecha evidencia que el desafío que afrontan actualmente las compañías es fundamentalmente estratégico. La cuestión ya no es únicamente qué herramientas utilizar, sino para qué incorporarlas, qué procesos transformar, dónde invertir y cómo medir su impacto sobre el negocio. “La inteligencia artificial está redefiniendo la forma de competir y dirigir las empresas. La verdadera ventaja competitiva no estará en la tecnología por sí sola, sino en la capacidad de los líderes para integrarla en la estrategia, transformar sus organizaciones y generar resultados de negocio”, matiza Guillermo Mayayo, Iberia Manager y profesor de la escuela de negocio.
DE USAR IA A TOMAR DECISIONES CON ELLA
Durante los últimos años, buena parte de la conversación empresarial sobre IA se ha centrado en herramientas concretas y en su capacidad para automatizar tareas, generar contenidos o incrementar la productividad. Sin embargo, la siguiente fase de adopción obliga a trasladar la IA desde el ámbito operativo hasta la dirección de las compañías. Esto implica utilizarla para analizar información, detectar oportunidades de negocio, anticipar escenarios, mejorar procesos, conocer mejor al cliente o apoyar la toma de decisiones.
En este contexto, el papel de los directivos resulta determinante. Para EALDE Business School, la implantación de la IA no puede quedar exclusivamente en manos de los departamentos tecnológicos, ya que muchas de las decisiones que condicionarán su retorno son decisiones de negocio como qué procesos merece la pena transformar, cuánto invertir, qué riesgos asumir, qué indicadores utilizar, cómo reorganizar equipos y responsabilidades, etc. En este sentido, el Reglamento Europeo de IA obliga desde febrero de 2025 a garantizar la alfabetización en IA del personal.
Precisamente, los datos internacionales muestran que todavía existe margen para avanzar en este terreno. “Aunque el uso de la IA se ha generalizado rápidamente, una gran parte de las organizaciones continúa en fases de experimentación o proyectos piloto y todavía no ha conseguido trasladar esta tecnología a escala empresarial”, mantienen los expertos de la escuela de negocios.
EL NUEVO PERFIL DIRECTIVO: ENTENDER LA IA SIN NECESIDAD DE SER PROGRAMADOR
Este nuevo escenario también está modificando las competencias que necesitan los profesionales encargados de dirigir empresas y equipos. Desde EALDE Business School señalan que “un directivo no necesita convertirse en programador ni desarrollar modelos de IA, pero sí comprender suficientemente la tecnología para identificar sus posibilidades, valorar inversiones, conocer sus limitaciones y riesgos y tomar decisiones estratégicas sobre su utilización”.
De esta forma, conceptos como la gobernanza de la IA, la calidad del dato, la automatización de procesos, la ciberseguridad, la privacidad, la regulación o el retorno de la inversión empiezan a formar parte de conocimientos que hasta hace pocos años se encontraban principalmente en los departamentos tecnológicos.
La diferencia puede ser especialmente relevante en un tejido empresarial como el español, caracterizado por el elevado peso de las pequeñas y medianas empresas. Para los expertos de la escuela de negocios, “mientras las grandes organizaciones cuentan habitualmente con departamentos especializados en tecnología, datos o innovación, en las compañías de menor tamaño muchas decisiones relacionadas con la transformación digital recaen directamente sobre sus responsables y equipos directivos”.
DE LA PRODUCTIVIDAD A LA TRANSFORMACIÓN DEL MODELO DE NEGOCIO
El potencial de la IA tampoco se limita al ahorro de tiempo. Las organizaciones están comenzando a utilizarla en áreas como marketing y ventas, desarrollo de productos y servicios, operaciones, atención al cliente, tecnología o gestión del conocimiento. El siguiente paso será identificar cómo estas capacidades pueden modificar la propia estrategia empresarial, desde la creación de nuevos productos y servicios hasta la personalización de la relación con los clientes, la optimización de cadenas de suministro o la identificación de nuevas fuentes de ingresos.
Para EALDE Business School, precisamente aquí se encuentra una de las principales diferencias entre utilizar IA y dirigir una empresa con IA. “La primera permite mejorar determinadas tareas. La segunda exige revisar procesos, prioridades, inversiones y modelos de negocio”, señalan estos expertos.
FORMAR A LOS DIRECTIVOS PARA UNA TRANSFORMACIÓN QUE YA ESTÁ EN MARCHA
Ante esta evolución, la formación de los profesionales encargados de tomar decisiones empresariales se está convirtiendo en una pieza esencial para reducir la distancia entre la rápida adopción tecnológica y su aplicación estratégica. En respuesta a esta necesidad, EALDE Business School ha puesto en marcha su Máster online en inteligencia artificial estratégica y dirección de negocio, orientado a profesionales que necesitan comprender cómo integrar la IA en la estrategia empresarial y liderar procesos de transformación dentro de sus organizaciones con una duración de 12 meses y que comienza en marzo.
El objetivo es abordar la IA no únicamente desde una perspectiva tecnológica, sino desde ámbitos directamente vinculados con la dirección como la estrategia, modelos de negocio, toma de decisiones, gestión de equipos, productividad, gobernanza y análisis del retorno de las inversiones.
Desde la escuela de negocios consideran que esta capacidad será cada vez más determinante para los perfiles directivos. En un escenario en el que las herramientas estarán progresivamente al alcance de cualquier empresa, la ventaja competitiva no dependerá únicamente de tener acceso a la IA, sino de saber qué hacer con ella.


