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Grupo Marqués del Atrio culmina una vendimia excepcionalmente temprana con buenas perspectivas para la nueva añada

Las altas temperaturas han marcado la campaña 2026, acelerando la maduración y obligando a ajustar las fechas de recolección a la evolución de cada parcela. · Rioja, Navarra y Rías Baixas han registrado las vendimias más tempranas de su historia, con uvas que han llegado a bodega en óptimas condiciones sanitarias.

El grupo bodeguero familiar Marqués del Atrio ha cerrado la vendimia 2026, una campaña marcada por las elevadas temperaturas, que han adelantado la recolección en buena parte de las zonas vitivinícolas en las que está presente. En Mendavia, por ejemplo, la vendimia comenzó el 20 de agosto, una semana antes que al año anterior.

La precocidad ha sido especialmente significativa en Rioja, Navarra y Rías Baixas, donde se han registrado los comienzos de vendimia más tempranos de sus respectivas historias. Pese a las condiciones climáticas, la uva ha llegado a las bodegas con un buen estado sanitario y las primeras valoraciones del grupo apuntan a una añada con buenas perspectivas de calidad.

“Este año hemos visto con claridad que el calendario ya no puede marcar por sí solo el momento de vendimia. La evolución de cada parcela ha sido determinante y nos ha obligado a trabajar con una lectura mucho más precisa del viñedo. Aunque el calor ha acelerado la maduración y ha reducido la acidez en algunas zonas, la uva ha llegado en muy buenas condiciones sanitarias. Ahora, el reto está en preservar el equilibrio entre madurez, frescura y expresión varietal en cada elaboración”, explica Rodrigo Espinosa, director técnico del grupo.

Una misma campaña, distintas respuestas según el territorio

La vendimia ha presentado diferencias entre las regiones en las que está presente el grupo, condicionadas por las características de cada zona, las variedades y la evolución climática a lo largo del ciclo.

En Rioja, territorio de origen de la familia Rivero, el grupo ha recogido 7,7 millones de kilogramos de uva esta campaña. Por su parte, el conjunto de la DOCa Rioja ha contabilizado 358 millones de kilogramos. La rápida maduración ha exigido ajustar los tiempos de recolección al estado de cada parcela, pero las primeras valoraciones apuntan a vinos frescos, equilibrados y con buena expresión en boca, características que responden al perfil buscado para las gamas Marqués del Atrio y Faustino Rivero Ulecia.

En la D.O. Navarra, el adelanto excepcional de la campaña ha brindado condiciones especialmente favorables para la elaboración de rosados, entre ellos Doña Isabela. En Rías Baixas, el buen estado sanitario de la uva ofrece buenas perspectivas para los albariños Faustino Rivero Ulecia y Conde del Pazo.

Por su parte, Rueda ha destacado por la buena sanidad de los racimos y por una campaña de recolección muy concentrada en el tiempo, mientras que, en Ribera del Duero, la evolución ha sido más desigual entre parcelas, condicionada, entre otros factores, por la disponibilidad del agua. En Bierzo, las altas temperaturas han dado lugar a bayas de menor tamaño, aunque la ausencia de enfermedades y de episodios de granizo ha favorecido una uva sana y de buena calidad. En Utiel-Requena, la uva ha destacado por su excelente estado sanitario y por presentar perfiles con estructura, volumen en boca y graduación alcohólica especialmente adecuados para las elaboraciones destinadas a crianza en barrica.

Esta diversidad de escenarios refuerza la importancia de conocer las particularidades de cada viñedo para tomar decisiones ajustadas a las características de la uva y al perfil de vino que se busca elaborar.

Con la vendimia finalizada, el trabajo se centra ahora en la elaboración y evolución de los vinos. La concentración de los mostos y los cambios en la acidez hacen especialmente relevante el seguimiento de cada elaboración para preservar la armonía y la expresión varietal, dos aspectos que terminarán de definir el potencial de la nueva añada.

“Una campaña como esta nos recuerda que cada territorio tiene su propia personalidad y que conocer bien cada origen es fundamental para elaborar vinos que expresen esas diferencias. Nuestra presencia en distintas regiones nos aporta una perspectiva amplia de la vendimia, pero también el compromiso de seguir trabajando de cerca cada viñedo y cada elaboración. Como familia bodeguera, afrontamos cada añada con una visión a largo plazo, conscientes de que el verdadero potencial de la uva se define también durante los meses de trabajo que vienen ahora”, reflexiona Jorge Rivero, director comercial y miembro de la quinta generación familiar del Grupo Marqués del Atrio.

Las primeras valoraciones de la vendimia apuntan a una añada con potencial, cuya personalidad se irá definiendo durante los próximos meses. Para la familia Rivero, cada campaña supone también una oportunidad para preservar la identidad de cada origen y trasladar al vino los matices que distinguen a cada región.