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Catalanes, baleares y aragoneses, los que más se identifican con “El Bar de Siempre”

El 90,4% de los consumidores de cerveza de Cataluña, Baleares y Aragón elige bares, restaurantes o cafeterías para disfrutar de esta bebida, el porcentaje más alto de todas las zonas analizadas. El 84% reconoce que, cuando queda para tomar una cerveza, siente mucho o bastante que “el tiempo pasa volando”. Por primera vez, un estudio elaborado por el Centro de Investigación Social Aplicada de la Universidad de Málaga pone el foco en cómo compartir una cerveza forma parte de nuestra manera de relacionarnos y disfrutar del tiempo con los demás.

Quedar para tomar algo forma parte de esos planes cotidianos en los que la conversación y la compañía acaban teniendo tanto peso como el propio motivo de la cita. En Cataluña, Baleares y Aragón, el 24,5% de los consumidores de cerveza considera que tomar una caña o unas tapas constituye el plan principal de la salida, compartido con otra de las áreas del estudio, mientras que para un 45,4% es un plan que surge sobre la marcha.

Así lo refleja el estudio La Cerveza Social: Estudio sobre la contribución del consumo social de cerveza al bienestar y la vida cotidiana, elaborado por el Centro de Investigación Social Aplicada (CISA) de la Universidad de Málaga. La investigación, basada en más de 4.000 entrevistas en toda España, analiza la importancia de los encuentros cotidianos alrededor de una cerveza y su papel en las relaciones personales.

Mucho más que un punto de encuentro

La importancia de bares y cafeterías va más allá de ofrecer un lugar en el que quedar y se extiende también a la vida social de los barrios. El 80,6% de los consumidores de cerveza de Cataluña, Baleares y Aragón considera que estos establecimientos contribuyen mucho o bastante a la vida social y a las relaciones vecinales, lo que refuerza su papel como espacios cotidianos para coincidir, relacionarse y mantener el contacto con las personas del entorno.

Este vínculo con la hostelería se refleja también en la relación que los consumidores establecen con sus locales habituales. El 55,9% siente algún establecimiento como “su bar”, una identificación que convierte a estos espacios en lugares de referencia dentro de su vida social y que ayuda a explicar por qué forman parte habitual de tantos encuentros.

Una vida social marcada por la compañía

El valor que los consumidores de cerveza de Cataluña, Baleares y Aragón conceden a los encuentros también se refleja en la forma en que disfrutan del tiempo compartido. El 84% reconoce que, cuando queda para tomar una cerveza, siente mucho o bastante que “el tiempo pasa volando”, un dato que pone de relieve hasta qué punto estos momentos se asocian con el disfrute de la compañía y con ese tiempo dedicado a conversar y estar con los demás.

Esta valoración de los encuentros se extiende también al contacto cara a cara, ya que el 60,9% asegura sentirse mejor cuando queda en persona con amigos o familiares, el segundo porcentaje más elevado del estudio. En un contexto en el que las pantallas ocupan una parte importante de las relaciones cotidianas, el 67% escogería con seguridad o probablemente una caña con un amigo antes que pasar una hora más en redes sociales.

A esta preferencia por compartir tiempo en persona se suma otro de los resultados en los que Cataluña, Baleares y Aragón encabezan el estudio: el 49% afirma que casi nunca siente que le falta compañía.

El dato completa una fotografía en la que los encuentros cotidianos y las relaciones personales mantienen un peso destacado, tanto en los planes que se organizan como en aquellos que surgen de manera espontánea durante la semana.