● 1ha Una historia Berués 2025 ha sido nominado a Vino Revelación 2027 por la Guía Peñín. Un reconocimiento que pone en valor la singularidad de un vino elaborado a partir de Berués, una variedad histórica de la Cuenca de Pamplona recuperada tras más de un siglo de desaparición. ● La Guía Peñín nomina cada año en su categoría de Vino Revelación a elaboraciones rupturistas que exploran caminos inéditos o recuperan episodios olvidados de la historia vitícola de sus territorios. ● Otazu participará los días 16 y 17 de noviembre en la XXVI edición de Madrid Top Wine by Peñín, que se celebrará en IFEMA Madrid, donde estará presente en la mesa 49. ● Además de Berués 2025, que ha recibido 93 puntos, la Bodega presentará en el salón otras tres referencias reconocidas por la Guía Peñín: Pago de Otazu Chardonnay 2024 (D.O.P. Pago de Otazu), reconocida con 93 puntos, Pago de Otazu 2024 (D.O.P. Pago de Otazu), con 94 puntos y Altar 2018 (D.O.P. Pago de Otazu), que ha alcanzado 95 puntos.
En Otazu, el vino se entiende como parte de la memoria territorial, y como un medio de transmisión de legado y paisaje. Es por eso, que desde 2017 la Bodega comenzó una iniciativa, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra y EVENA (Estación de Viticultura y Enología de Navarra), con el objetivo de identificar y recuperar variedades que habían formado parte del paisaje vitícola de la región.
Durante los trabajos de campo se localizaron plantas aisladas en estado silvestre y, mediante análisis genéticos, se confirmó la presencia de Berués. Documentada desde el siglo XVII, esta variedad ocupó un lugar destacado en la viticultura de la Cuenca de Pamplona, donde fue apreciada por su calidad. A partir de ese hallazgo comenzó un proceso que permitió recuperar progresivamente la variedad. En 2019 se plantaron las primeras cepas en Otazu y en septiembre de 2024 llegó la primera vendimia, convirtiendo años de investigación en una realidad.
El primer vino se presentó el 12 de mayo de 2026 en Mandarin Oriental Ritz, Madrid, en un encuentro que marcó un hito en el proyecto de recuperación de Berués.
“Es un homenaje a la historia y algo que verdaderamente nos llena de satisfacción: poder dejar un legado para las futuras generaciones. Ojalá que Berués vuelva a dibujar el paisaje de la Cuenca de Pamplona”. Enrique Basarte, Director Técnico.
Una nominación que reconoce el valor patrimonial de Berués
La nominación a Vino Revelación 2027 reconoce el interés de un proyecto que va más allá de la elaboración de un vino singular. La recuperación de Berués demuestra cómo la investigación y el conocimiento del patrimonio varietal pueden abrir nuevas vías para interpretar un territorio y enriquecer la diversidad del vino español.
“Para nosotros, las expectativas alrededor de Berués son las mismas que sienten los grandes exploradores al llegar a una pirámide aún sin descubrir: un territorio lleno de misterio, historia y promesas esperando ser reveladas”, afirma Guillermo Penso, segunda generación de Otazu.
Para la Bodega, este proyecto representa también una forma de conectar generaciones y preservar un legado que estuvo a punto de perderse. Berués vuelve así a formar parte de la historia vitivinícola de la Cuenca de Pamplona, no sólo como testimonio del pasado, sino como una variedad con posibilidades propias y un futuro por descubrir.
Berués estará presente, junto a otros vinos de Otazu, en Madrid Top Wine
La nominación coincide con la próxima participación de Otazu en Madrid Top Wine by Peñín, que celebrará su XXVI edición los días 16 y 17 de noviembre en IFEMA Madrid. Durante ambas jornadas, la Bodega estará presente en la mesa 49, donde los profesionales del sector podrán conocer y catar 1 Ha. Una Historia Berués 2025 junto a otras tres referencias reconocidas por la Guía Peñín: Pago de Otazu Chardonnay 2024 (D.O.P. Pago de Otazu), reconocida con 93 puntos, Pago de Otazu 2024 (D.O.P. Pago de Otazu), con 94 puntos y Altar 2018 (D.O.P. Pago de Otazu), que ha alcanzado 95 puntos.
OTAZU, Vino & Arte
Otazu es una propiedad familiar ubicada en el norte de España, dedicada al vino, con más de 150 obras de arte contemporáneo integradas en sus espacios. Favorecida por un microclima único, cuenta con su propia denominación de origen protegida, D.O.P. Pago de Otazu.
Siglos de tradición vitivinícola, reflejada en un Señorío del siglo XII y una Bodega centenaria de 1840, inspiraron a una familia y un equipo comprometidos con la elaboración de vinos de gran calidad en un entorno donde el vino y el arte se fusionan en perfecta armonía.
En Otazu, el arte contemporáneo se aprecia a través de la estrecha colaboración con artistas para la presentación de sus vinos, así como de la colección permanente, su exposición anual y sus piezas de arte monumentales, que enriquecen la belleza natural que la enmarca.
“Crear un vino es una forma de expresión artística y, al igual que el arte, es un reflejo de su tiempo con una mirada al futuro. Por lo cual, inexorablemente, nos comprometemos con la continuidad a través de nuestras futuras generaciones”, reflexiona Guillermo Penso, presidente de la Fundación Otazu.





