• El Museo de la Felicidad lanza un mes de actividades donde las primeras citas, los “casi algo” y los corazones rotos tienen su propio espacio. • Un 2x1 para citas de Tinder, una ruleta traviesa y un Match & Play con “amor técnicamente no garantizado” buscan romper el guion habitual de febrero.
Mientras los escaparates y las redes sociales se llenan de corazones perfectos, cenas imposibles y promesas eternas, el Museo de la Felicidad propone una alternativa: celebrar San Valentín sin fingir que todo es de color de rosa. Del 2 de febrero al 1 de marzo de 2026, el museo presenta un especial donde el amor, el desamor, la duda, la risa incómoda y el “no sé qué somos” tienen el mismo protagonismo.
La iniciativa parte de una idea sencilla pero poco habitual: San Valentín también pertenece a quienes no tienen pareja, a quienes acaban de salir de una relación, a quienes están conociendo a alguien… o a quienes prefieren reírse del tema. El resultado es una programación que convierte emociones cotidianas en experiencias inolvidables.
Tinder entra en el museo (literalmente)
Entre las propuestas más llamativas destaca una promoción 2x1 para todas aquellas personas que elijan el Museo de la Felicidad como lugar de su cita de Tinder. Una invitación directa a transformar la clásica conversación incómoda de bar en un recorrido interactivo donde romper el hielo no depende de una frase ingeniosa, sino de una experiencia compartida.
El museo se posiciona así como territorio neutral para primeras citas, segundas oportunidades y encuentros inesperados, alejándose del cliché de la cena formal y apostando por el juego, la sorpresa y el humor.
Amor, desamor… y una ruleta que no juzga
Durante todo el mes, los visitantes podrán participar en dos dinámicas creadas específicamente para este especial:
Ruleta del Amor
Un fotomatón poco convencional en el que una ruleta con instrucciones imprevisibles marca la pose, el gesto o la acción. El resultado: fotos imposibles de planificar y recuerdos imposibles de repetir.
Amor en blanco
Una iniciativa colectiva donde los asistentes completan una frase abierta sobre qué sienten cuando aparece –o desaparece– el amor en sus vidas. Sin filtros, sin algoritmos y sin corrección política. Un termómetro emocional en tiempo real que convierte al público en protagonista.
Match & Play: amor técnicamente no garantizado
El momento culminante llegará el viernes 20 de febrero a las 19:00 h, con Match & Play, una experiencia pensada para solteros/as con ganas de divertirse, reírse y comprobar si la química existe… o se construye sobre la marcha.
Olvídate de las citas forzadas y las preguntas incómodas. Aquí el juego empieza encontrando coincidencias inesperadas, miradas que se cruzan y pequeños “clicks” que merecen ser puestos a prueba.
La dinámica rompe con lo previsible y se rige por tres reglas muy claras:
- Solo solteros (recomendado +25 años).
- Encuentra a tu pareja a partir de afinidades y esas cosas que generan atracción.
- Poned a prueba el click participando juntos en actividades diseñadas para despertar la conexión.
Todo ello incluido en el precio de una entrada normal, que incorpora:
• 1 bebida con snack aperitivo
• Entrada y visita al Museo de la Felicidad
• Participación en todas las actividades para encontrar (o descartar) a tu pareja
• Amor garantizado*
*Técnicamente no. Emocionalmente… puede pasar de todo.
Un San Valentín menos perfecto, más real
Lejos de vender un ideal inalcanzable, el Museo de la Felicidad propone normalizar la imperfección emocional y convertir febrero en un mes donde reírse de uno mismo es tan válido como enamorarse. Un enfoque que conecta con una generación acostumbrada a hablar de relaciones con ironía, naturalidad y cierta dosis de escepticismo.
En un contexto donde las experiencias sustituyen a los objetos y donde el humor se ha convertido en un lenguaje universal, el Museo de la Felicidad transforma la celebración más romántica del calendario en un evento inclusivo, participativo y sorprendentemente honesto. Porque, a veces, la felicidad también empieza aceptando que el amor puede ser maravilloso… o simplemente una buena anécdota.



