En el grupo de amigos, familia e incluso en el trabajo, cada vez es más común hacer el clásico amigo invisible tan característico de la época navideña. Pero, en ocasiones, es muy difícil saber qué regalar. ¿Le gustará o lo guardará en el armario y nunca más volverá a verlo?
Para los que no tienen claro qué quiere su amigo invisble, la comida es siempre una apuesta segura a la hora de hacer regalos. Por eso, Caro Import, la compañía española especializada en la fabricación y distribución de productos argentinos, ofrece tres propuestas foodie originales que sorprenderán a tu amigo invisible:
· Para los amantes del vino. Esta opción es válida para presupuestos de todo tipo y toda clase de gustos. Para esos que prefieren un sabor más intenso y con carácter, el Perro Callejero de bodega Mosquita Muerta es una buena alternativa por un precio de 16€ PVP tienda. Si, en cambio, el amigo invisible es más de vinos blancos, una apuesta sorprendente es el Cafayate Torrontés de Bodegas Etchart, con notas aromáticas florales y frutales. Para armar este kit para amantes del vino, se puede incluir una o dos botellas junto a una copa personalizada con su nombre.
· Para los que adoran la parrilla. Para aquellos a los que una buena parrilla alegra su día, lo ideal es apostar por un kit de asado argentino que incluya ingredientes y un accesorio original. Los argentinos son los reyes de la carne y disfrutar de un asado cada vez es más frecuente en este lado del océano. Las salsas y especias es lo que da el toque único a este plato, por eso, este kit debe incluir sí o sí chimichurri Doña Petrona –elaborado con la receta argentina original– y sal parrillera celuzal, dos ingredientes esenciales para elaborar esta receta. A esto le añadimos un delantal personalizado o unos calcetines temáticos de parrilla, un detalle divertido que convierte el regalo en un acierto.
· Para los que no pueden decir que no a un dulce. Para los más golosos, un kit para endulzar el día al más puro estilo argentino es un acierto asegurado. Este kit puede incluir alfajores Márdel recubiertos de chocolate blanco y negro, una tarro grande de dulce de leche, de 1kg y para comer incluso a cucharadas, y un pack de chocotorta para hacer la tarta más famosa de argentina. Todo esto se puede acompañar de un libro de recetas dulces para esos que les gusta crear sus propios postres o una taza personalizada con una frase divertida: “No hablo hasta mi primer alfajor”.