El farmacéutico Héctor Núñez – Cosmetocrítico explica por qué el verano suele convertirse en la temporada más complicada para los pies y comparte las claves para mantenerlos suaves, cómodos y en perfecto estado cuando llega el momento de las sandalias.
Durante gran parte del año permanecen ocultos dentro de zapatillas, botas o calcetines. Pero llega el verano, salen las sandalias y, de repente, los pies se convierten en protagonistas. Es entonces cuando salen a la luz durezas, grietas y tienen un aspecto más seco y áspero del que nos gustaría.
“Cuando llega el buen tiempo hay zonas de nuestro cuerpo a las que hemos descuidado durante todo el año y ahora nos entran las prisas por tenerlas perfectas en poco tiempo”, explica el farmacéutico Héctor Núñez – Cosmetocrítico. “Lo ideal es cuidarlos durante todo el año, pero entender por qué aparecen estos problemas ya es un gran primer paso para poder solucionarlos”.
¿Por qué empeoran los pies en verano?
Según el experto, durante los meses de calor se produce una combinación de factores que favorecen tanto la aparición de durezas como el empeoramiento de la sequedad y las grietas. “En verano se produce una mayor pérdida de agua transepidérmica y existe una mayor exposición a agresiones ambientales y a la fricción mecánica”, explica Núñez. “Además, es una época en la que utilizamos mucho más calzado abierto, lo que incrementa la exposición de la piel al aire y favorece la deshidratación”.
La radiación solar también desempeña un papel importante. “La exposición a la radiación UV altera la función barrera de la piel al afectar a la organización de las ceramidas y aumentar la pérdida de agua, lo que contribuye a la sequedad”, señala.
A esto se suma el efecto del calor y de determinados tipos de calzado. “El calor y la baja humedad relativa aceleran la pérdida de agua de la piel. Y aunque las sandalias y chanclas son protagonistas del verano, muchas veces generan más presión plantar y fricción que otro tipo de calzado”.
El aroma de los pies en verano
Otro de los problemas más frecuentes durante esta época es el mal olor. “Lo producen las bacterias que viven en nuestra piel, no el sudor, y metabolizan componentes del sudor y de la queratina procedente de las células muertas”, explica el experto. Las altas temperaturas y la humedad favorecen su proliferación, especialmente cuando utilizamos calzado cerrado durante muchas horas.
Los hábitos que marcan la diferencia
Para mantener los pies en buen estado durante el verano, Cosmetocrítico recomienda una serie de medidas sencillas que pueden marcar una gran diferencia.
“Lo primero es alternar el calzado y no utilizar siempre el mismo par. También conviene retirar las plantillas después de cada uso para facilitar la ventilación”, explica.
Además, recomienda utilizar materiales transpirables, cambiar los calcetines si hace mucho calor y prestar especial atención a la higiene diaria.
“Lava los pies con agua templada y jabón, insistiendo especialmente entre los dedos, y sécalos siempre de forma meticulosa para evitar la acumulación de humedad”.
Otro gesto que suele olvidarse es la exfoliación: “Muchas personas la asocian únicamente a las durezas, pero también ayuda a eliminar el exceso de queratina acumulada, que sirve de alimento a las bacterias responsables del mal olor”.
Cómo prevenir durezas y grietas
La hidratación y el cuidado de la función barrera son fundamentales. “Los productos con concentraciones de urea superiores al 10 % son especialmente interesantes porque hidratan, ayudan a estimular la producción de elementos esenciales para la función barrera y, además, favorecen la eliminación del exceso de queratina acumulada”, explica.
El experto también recomienda aplicar fotoprotector en el dorso y los laterales del pie cuando se utilice calzado abierto y evitar, en la medida de lo posible, el uso continuado de chanclas sin soporte. “Muchas veces protegemos la cara del sol y olvidamos que los pies también están expuestos”.
Una solución 360 para el verano
Para quienes buscan un único producto capaz de abordar varias necesidades a la vez, Héctor Núñez recomienda Peel & Repair DEO, de Cosmetocrítico (PVP: 19.90€): “Es un bálsamo reparador, exfoliante y desodorante sin perfume que nutre e hidrata el pie en profundidad mientras ayuda a reducir durezas gracias a su combinación de un 20 % de urea y ácido salicílico”, explica.
Además, incorpora ácido shikímico y activos desodorantes que ayudan a reducir significativamente el mal olor. “Por su acción exfoliante, reparadora y desodorante, resulta ideal para mantener los pies suaves, cómodos y en buen estado durante todo el verano”.

