Hay una cosa que está clara: no existen dos cabellos iguales. Seco, graso, fino, grueso, teñido… cada tipo de melena requiere cuidados específicos, por eso Iván Navarta, Education Specialist de KERASILK da las claves para saber qué es lo que necesita cada una.
“La mejor rutina para el cuidado del cabello no se elige por tendencia, sino por las necesidades reales del cabello y, sobre todo, del cuero cabelludo. Igual qué adaptamos nuestra rutina de cuidado facial a cada tipo de piel, el cabello también necesita un diagnóstico personalizado para responder a sus necesidades específicas” confirma el experto.
Por ejemplo, “un cabello seco requiere tratamientos capaces de retener la hidratación en el interior de la fibra para recuperar suavidad, elasticidad y brillo. Lo importante es elegir fórmulas que restauren el equilibrio hídrico del cabello de forma duradera; productos como Kerasilk Hydrating Essence son un buen ejemplo de este tipo de cuidado” comparte Navarta
Y si el cuero cabelludo tiene tendencia grasa o presenta sensibilidad, tal y como señala el experto: “la prioridad debe ser restablecer su equilibrio. Es un error pensar que cuanto más agresiva sea la limpieza, mejores serán los resultados: un champú demasiado astringente puede alterar el microbioma de la piel y provocar un efecto rebote con una mayor producción de sebo. En estos casos, siempre recomiendo incorporar un champú específico para el cuero cabelludo; opciones como Kerasilk Anti-Dandruff Shampoo o Kerasilk Sensitive Shampoo ayudan a limpiar respetando el equilibrio natural de la piel”.
En el caso del cabello fino, “el objetivo debe ser aportar cuerpo y densidad sin sobrecargar la fibra. Muchas personas recurren a tratamientos excesivamente nutritivos que terminan apelmazando el cabello y reduciendo su movimiento natural. La clave está en elegir fórmulas ligeras que fortalezcan la fibra sin restarle volumen, como las desarrolladas dentro de la Kerasilk Strenghtening Mask, pensadas para aportar densidad y fortalecimiento con un acabado sin peso” detalla Iván Navarta.
Los cabellos gruesos o con tendencia al encrespamiento “necesitan una nutrición más intensa para controlar el encrespamiento, mejorar la manejabilidad y conseguir una superficie más uniforme, capaz de reflejar mejor la luz. En estos casos funcionan especialmente bien mascarillas y bálsamos alisadores, como Kerasilk Smoothing Mask y Kerasilk Taming Balm, que ayudan a disciplinar la fibra sin perder movimiento”, comenta.












