La combinación de estos cuatro factores altera la barrera cutánea provocando una pérdida drástica de agua y sensación de tirantez. Nacomi presenta Ethic Care como la respuesta definitiva a las agresiones del verano a través de un ritual minimalista de tres gestos esenciales que actúa como un escudo biológico frente a la deshidratación profunda.
Existe el falso mito de que, debido al sudor o a la humedad, la piel no se deshidrata en verano. La realidad al volver de la playa o la piscina es que el cloro, el salitre, la radiación solar y el sudor barren progresivamente sus aceites naturales. Frente a este desgaste, Nacomi propone una tregua basada en el minimalismo inteligente con su línea Ethic Care, un ritual de tres pasos esenciales diseñado para eliminar residuos, reparar el desgaste celular y sellar la humedad antes de que la deshidratación pase factura.
"En verano, la piel no necesita rutinas complejas, sino activos estratégicos que frenen la evaporación del agua. El cloro de las piscinas y la sal del mar actúan alterando la barrera cutánea de forma silenciosa. Lo inteligente no es sumar pasos que saturen el poro, sino elegir fórmulas capaces de resetear el tejido y sincronizarse con sus ritmos naturales de reparación", explica Karolina Biernacka, International Senior Marketing & Brand Manager en Nacomi Group.
Las tres claves para resetear la piel expuesta al verano
1.Mantener la humedad desde el momento de la limpieza
El primer error es limpiar la piel de forma agresiva buscando eliminar el sudor, lo que acaba resecando aún más el rostro. La prioridad es retirar con suavidad las impurezas que dejan el cloro, el salitre y las cremas solares. Para conseguirlo, es necesario usar un limpiador respetuoso que devuelva el confort y evite que la piel se sienta tirante. Un paso que se resuelve con la delicadeza de Ethic Care Skin Balance Gel Limpiador Facial, una fórmula zero waste que incorpora el ingrediente Senseryn, derivado del lúpulo para calmar la hiperreactividad. Este gel limpia la tez con suavidad, refresca y calma la piel cansada sin resecarla.
2. Recuperar la vitalidad y la elasticidad del rostro
Cuando la piel se expone al sol y al aire libre, su barrera se debilita y pierde agua con mucha facilidad, dando lugar a un aspecto apagado. Para solucionarlo, es fundamental aplicar una crema que devuelva la jugosidad y el confort al tejido. Añadir al cuidado diario una crema como Ethic Care Bio-Sync Crema Facial ayuda a la piel en su recuperación, reforzando la barrera cutánea gracias al activo natural Ethicskin y a extractos como Pomarage, obtenido a partir del reciclaje de la manzana. Su aplicación diaria aporta elasticidad y una suavidad duradera para mantener el rostro fresco durante todo el día.
3. Sellar la nutrición del cuerpo para evitar la piel seca
El cuerpo suele ser el gran olvidado del verano hasta que notamos las piernas o los hombros secos tras pasar el día fuera. En esta época apetecen texturas ligeras que se absorban rápido pero que consigan retener la hidratación después de la ducha. Para lograrlo, un producto como Ethic Care Citrus Kiss Bálsamo Corporal resulta indispensable gracias a su refrescante aroma cítrico, que combina aceites nutritivos de macadamia y almendras dulces con fermentos que cuidan el microbioma cutáneo. Su fórmula hidrata la piel en profundidad y le devuelve su flexibilidad natural para mantenerla suave bajo el sol sin dejar película grasa.

