Paradores homenajea al queso en su Cheese Bar de Cangas de Onís


Este sábado 27 de marzo se celebra el Día Internacional del Queso, un derivado lácteo que levanta pasiones. Los hay para todos los gustos: frescos, suaves, fuertes, cremosos, curados, ahumados, azules… hasta el punto de que en el mundo existen 2.000 variedades elaboradas con todo tipo de leches, incluidas rarezas como de camella, de alce o de burra.

Dentro de este vasto muestrario, más de 200 variedades se producen en España, donde existen 26 quesos con el distintivo de Denominación de Origen Protegida (DOP). Una oferta que está muy presente en las cartas de todos los Paradores, dentro de su decidida defensa de los productos autóctonos de cada territorio en línea con su misión de apostar por poner en valor, descubrir y ayudar a los productores locales a trasladar su producto.

Uno de los grandes paraísos queseros de nuestro país es el Principado de Asturias, la región con mayor diversidad de Europa, donde existen hasta 42 variedades de quesos artesanales, cuatro de ellos con DO y uno más con Indicación Geográfica Protegida. Por ello, dando un paso más allá en su apuesta por este genuino exponente gastronómico, la cadena hotelera pública decidió hace ya ocho años instalar en el Parador de Cangas de Onís, ubicado en el monasterio de San Pedro de Villanueva, un singular “Cheese Bar”. Un lugar de peregrinaje obligado para todos los amantes de esta preciada ambrosía en el que es posible probar una amplia gama del rico surtido quesero astur.

 

Selección con asesoramiento técnico

El original bar de quesos ocupa la cafetería del Parador, reconvertido en un espacio de restauración más informal que proporciona la visibilidad que se merece a este producto y donde en condiciones normales se pueden degustar prácticamente la mitad de las referencias de la zona. Si bien en la selección aparecen inamovibles como Cabrales, Casín, Gamonue Afuega’l Pitu, según explica su director, Ignacio Boch, cada temporada las variedades se van cambiando “atendiendo a las novedades que aparecen en el mercado y a los quesos que nos recomiendan el Círculo Gastronómico de los Quesos Asturianos”. Una cofradía de expertos queseros que les ayuda en el asesoramiento técnico. Toda una institución quesera en el Principado que precisamente en 2019 otorgó unos de sus premios al Chees bar del Parador de Cangas de Onís en reconocimiento por la labor en la difusión y promoción de la cultura quesera en Asturias.

La carta muestra una oferta de quesos ordenada por nivel de intensidad para orientar a los clientes. Unas propuestas que se presentan acompañadas de pan, dulce de manzana y frutos secos y que se pueden disfrutar de manera individual o combinada en cuatro tablas de degustación diferentes: quesos suaves, quesos azules, quesos de los Picos de Europa y un surtido con todos los quesos de la carta.

 

Delicias gastronómicas queseras

La propuesta se enriquece con elaboraciones del equipo de restauración vinculadas con este producto lácteo “y que -apunta el director- le dan un valor añadido a través de la gastronomía”. Así, los amantes del queso pueden disfrutar de delicias como croquetas de Cabrales, tortinos de maíz con Gamoneu, fondue de quesos asturianos con bastones de maíz, pizza de cuatro quesos asturianos... Y para los que aún no han sucumbido a los encantos quereros, también hay alternativas con opciones tan tradicionales como cazuelinas de fabada, callos, choricito a la sidra, pastel de cabracho o arroz con leche.

 

Catas didácticas

Tampoco olvidan la vertiente didáctica y hasta el pasado mes de septiembre, en que se vieron obligados a suspenderlas por las restricciones sanitarias, organizaban al menos una vez a la semana una cata de quesos asturianos. Unas convocatorias que Ignacio Bosch, quien las dirige personalmente, confía en retomar pronto. La experiencia se puso en marcha hace ya cinco años y en condiciones normales congregan una media de unas 850 personas anuales. “En las catas lo que hacemos es introducir al cliente en la historia y la tradición de este producto en Asturias, de las tipologías de quesos, tipos de leches, tipos de elaboraciones y se recorre probando y haciendo una cata de seis tipos:  Ahumado de Pria, Los Beyos, La Peral, Afuega´l pitu rojo, Gamoneu y Cabrales”, explica el director.

Adicionalmente se promociona con los clientes el turismo gastronómico de visita a las queserías artesanales del entorno: Cabrales, Gamoneu y Los Beyos,  además de ofrecer en el propio Parador la posibilidad de comprar todos los quesos seleccionados en su oferta. Así mismo, los espacios de promoción cultural del monasterio también han acogido charlas sobre la cultura quesera, así como presentaciones de producto y formaciones específicas.

“La idea es que el cliente cuando interactúa gastronómicamente con el Parador conozca el territorio y la importancia de este producto. Cangas de Onís es considerada la capital del queso de Asturias y la Feria de los quesos de los Picos de Europa que se celebra el 12 de otubre en Cangas es la Feria de quesos más antigua de España”, resume Bosch.

Fruto de este potencial Oviedo acoge este año los Worlds Cheese Awards, el certamen de quesos más importante a nivel internacional, que convertirán en noviembre a Asturias en el epicentro de la cultura quesera del mundo.