Hay marcas que no se explican solo por sus productos, sino por la historia que hay detrás. MIAU! es una de ellas. Nacida en 1966 del espíritu comercial de Domingo Racionero Sacristán, que aprendió desde niño a tratar con las personas, cumplir su palabra y ganarse la confianza del cliente, la firma llega hoy a su tercera generación sin perder esa esencia. Un legado familiar que ahora se refleja también en su imagen, con un nuevo logo que mira al futuro sin olvidar sus raíces.
Con motivo del Día Mundial de las Legumbres, MIAU!, referente en legumbres de calidad desde hace casi seis décadas, ha querido rendir homenaje a las recetas de siempre con un encuentro gastronómico muy especial. Bajo el lema “Por las buenas costumbres”, la marca ha organizado un showcooking en torno a uno de los grandes iconos de la cocina española: el cocido madrileño.
La elaboración ha corrido a cargo de Clara Villalón, exconcursante de MasterChef y experta en gastronomía, que ha preparado la receta tradicional utilizando garbanzo pedrosillano MIAU!, una variedad especialmente apreciada por su piel fina y su excelente comportamiento en guisos de larga cocción.
El escenario elegido no podía ser otro que el Puesto 92 del Mercado de la Paz, uno de los mercados más emblemáticos de Madrid. Un enclave que conecta directamente con la vida cotidiana, la compra de proximidad y la cultura de sentarse a la mesa, reforzando el vínculo entre producto, tradición y personas.
Con esta iniciativa, MIAU! pone en valor su manera de entender la alimentación: productos honestos, bien seleccionados y pensados para la cocina real, la del día a día. También reivindica el papel de las legumbres como base de la dieta mediterránea: alimentos sostenibles, nutritivos y cargados de historia.
El encuentro ha reunido a medios de comunicación, creadores de contenido y amantes de la gastronomía, que han podido redescubrir el sabor auténtico de una receta que forma parte de nuestro patrimonio culinario, en una jornada pensada para compartir, conversar y volver a lo esencial.
Porque, como defiende MIAU!, hay costumbres que merecen seguir ocupando el centro de la mesa.




