El Corte Inglés lanza un plan de outlets como tabla de salvación para sus centros inviables El gigante de la distribución tiene una cuarta parte de sus grandes centros comerciales con pérdidas estructurales, pero se resiste a cerrarlos por razones de imagen corporativa
El Corte Inglés despidió el pasado año con un crecimiento de un 4,3% en su facturación y del 34% en sus beneficios netos. Este tibio crecimiento responde en gran medida a los malos resultados registrados en una cuarta parte de sus centros comerciales, con pérdidas constantes.
La situación exige medidas drásticas, pero el cierre de estos centros, muchos de ellos emblemáticos, supone toda una crisis corporativa para la compañía, por lo que se están buscando todo tipo de soluciones intermedias para evitar una clausura definitiva.
No es la primera vez que esta idea se plantea dentro del grupo. El cierre de los centros inviables fue rechazado por el anterior presidente del grupo, Isidoro Álvarez, responsable de la apertura de muchos de estos centros, a pesar de la amenaza de la crisis económica. Sin embargo, la actual coyuntura económica ha hecho que el actual presidente, Dimas Gimeno, y las herederas de Álvarez sometan a consulta el futuro de 21 de sus 100 puntos de venta.
La mayoría de los centros implicados fueron abiertos a partir del año 2000, como en el caso de Leganés (Arroyosur), Jaén, Oviedo, Elche, Guadalajara, Talavera, Eíbar o Albacete. Además, existen otros siete centros comerciales en una situación complicada, como los de Cádiz, Castellón, Córdoba o Arroyomolinos.
Además de disparar la deuda del grupo hasta los 5.000 millones de euros, la plantilla de los centros afectados, que asciende a miles de trabajadores, ahora se enfrentan a un futuro incierto. A esto se suma que algunos de estos centros se abrieron como iconos de prosperidad y muestra de la fuerza del grupo a pesar de la crisis, como en el caso del centro comercial Arroyosur, cercano a Leganés, Getafe y Fuenlabrada, que supuso una inversión de 200 millones.
Nuevo modelo comercial de “outlet”
Intentando evitar el cierre, El Corte Inglés estudia reconvertir los centros inviables en nuevos modelos “outlet”, siguiendo el modelo de la cadena Value Retail, conocida por sus centros Rocas Village, en Barcelona, y Las Rozas Villas, en Madrid. De hecho, antiguos directivos españoles de esta compañía se han incorporado a El Corte Inglés bajo el contrato de una consultoría externa dirigida por Víctor del Pozo.
Estos centros ofrecerían artículos fuera de temporada, apoyándose en el prestigio de la marca de El Corte Inglés. Desde el grupo estiman que unos 20 centros podrían reconvertirse a este nuevo modelo.
El principal problema para la reconversión es la singularidad de los espacios de Value Retail, basados en zonas abiertas, frente a la imagen corporativa de los centros de El Corte Inglés, basada en edificios imponentes de varias plantas. Ahora queda por ver cómo resuelve el grupo este proceso de reconversión, inevitable si quieren seguir en la senda del crecimiento, y conocer el futuro de los miles de puestos de trabajo que están en juego.


