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Seguridad y gamificación, claves para reforzar el turismo rural en tiempos de coronavirus

Un año más, y como cada 27 de septiembre, se celebra el Día Mundial del Turismo, que este año cuenta con el lema “Turismo y desarrollo rural”. En esta edición se hace hincapié en la capacidad del sector para crear oportunidades fuera de las grandes ciudades y preservar en todo el mundo el patrimonio cultural y natural. A pesar de ello, por culpa de la actual crisis derivada de la pandemia del COVID-19, la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas (OMT) estima que entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos están actualmente en riesgo. Outfinders, empresa española especializada en técnicas de gamificación, apuesta por la recuperación del sector a través de dos importantes principios: la seguridad y la gamificación.

La seguridad es esencial, ahora más si cabe, para cualquier opción de turismo rural que se plantee. En estos tiempos de COVID-19, además de cumplir con el reglamento adecuado para cada actividad, hay que observar unas medidas extra capaces de proteger ante posibles contagios por coronavirus. Es aquí donde entran 5 grandes aspectos a tener en cuenta: llevar siempre la mascarilla, mantener en todo momento la distancia de seguridad, lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón o usar gel hidroalcohólico, establecer grupos reducidos y, a ser posible, apostar siempre por los espacios abiertos frente a lugares cerrados.

Por su parte, las técnicas de gamificación y el juego ayudarán a llegar a un nuevo público para así impulsar el sector, tan afectado por esta crisis del coronavirus. Aplicar este tipo de técnicas puede servir a pequeñas localidades rurales para obtener un símbolo de diferenciación que consiga atraer a un tipo de viajero que antes no las habría tenido en cuenta entre sus futuras escapadas. Además, al incluir elementos lúdicos en una visita turística, se obtiene una penetración mayor en el recuerdo del turista, ávido de experiencias y vivencias que puedan transmitir a sus conocidos a través de las redes sociales.

“Esta crisis ha supuesto un gran problema para muchos sectores, pero el mazazo que ha sufrido el turismo ha sido demoledor, por lo que es necesario actuar para buscar una recuperación”, comenta Enrique Arias, fundador de Outfinders, que añade: “Para que esta recuperación sea real en un nicho tan competitivo como el del turismo rural es importante incluir en la oferta elementos que marquen la diferencia, como puede ser la inclusión de elementos lúdicos en la experiencia. El juego puede ser la llave que permita mantener e incluso impulsar algunas regiones a pesar de las dificultades”.

Un ejemplo de esta diferenciación a través del juego manteniendo todas las medidas de seguridad se puede observar en el Street Escape “El Código de los Mendoza”, que se celebra en el pueblo madrileño de Manzanares el Real. Se trata de un juego de Escape Room Exterior que cumple con todas las recomendaciones sanitarias en la lucha contra el coronavirus, ya que al realizarse al aire libre, con mascarilla y en grupos reducidos, permite a los participantes mantener la distancia de seguridad mientras juegan, minimizando posibles contagios. Durante la actividad los jugadores buscan el elixir de la eterna juventud para evitar la destrucción de la humanidad. Para ello, a través de su ingenio, deben resolver acertijos y adivinanzas que les harán recorrer todo el municipio, visitando así sus rincones más interesantes mientras pasan un rato divertido, lo que ayuda a impulsar la economía de la región.