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Lo que nadie te cuenta de la vitamina C… robos, avales y otras cuestiones de la banca beauty


El porqué de ser tan importante combinarla con otros principios, como la vitamina E o el ácido ferúlico

Cuando acudimos a un suero o una crema de vitamina C suele ser porque queremos que proteja la piel, trate la pigmentación, mejore la luminosidad y revele una piel más rica en colágeno. Hasta ahí, casi todas lo tenemos más o menos claro. De lo que no se habla tanto es de la importancia de combinar la vitamina C con otros ingredientes, como la vitamina E o el ácido ferúlico, principalmente. Para entenderlo, hagamos un recorrido por cómo trabaja la vitamina C cuando entra en nuestra piel. Estate pendiente, porque vas a leer una auténtica novela beauty con hurtos de por medio.

Punto de partida: el robo del electrón

Cuando se habla del poder antioxidante de la vitamina C, nos estamos refiriendo a la capacidad que tiene para protegernos antes agentes externos como los rayos UV o la contaminación. Para cumplir con esta función, la vitamina C nos defiende de los radicales libres. ¿Pero qué son exactamente los radicales libres? “Las células de la piel están compuestas por átomos y moléculas que se rodean de electrones. Cuando, por ejemplo, un rayo incide en la piel, destruye uno de esos electrones”, explica Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8, quien añade que: “cuando esto ocurre, las células de nuestra piel intentan equilibrar esta pérdida y lo hacen robando el electrón desvanecido a otras células. Esto desencadena un sinfín de robos de electrones que es lo que conocemos como radicales libres, un infinito desequilibrio que ocasiona el envejecimiento o, como le solemos llamar, la oxidación de la piel”. De ahí que le llamemos a la vitamina C antioxidante, porque cuando esto sucede, “dona un electrón a la célula para equilibrar aquel que hayamos perdido, frenando en un acto de generosidad cosmética esa cadena sin fin de hurtos celulares”, argumenta Sonia Ferreiro, cosmetóloga, biotecnóloga y responsable técnica de Ambari.

Fase 2: un aval en el crédito de antioxidantes

Saber que la vitamina C es un alma caritativa que dona electrones en su labor antioxidante es más que positivo. Sin embargo, cuando lo hace, ella misma pierde parte de su acción antioxidante. Para solucionarlo, tira de un “aval bancario de la belleza”, la vitamina E, que también posee electrones que poder donar. De este modo, “cuando la vitamina C pierde poder antioxidante por haber cedido uno de sus electrones, viene a su salvación la vitamina E. Ambas pueden intercambiar electrones entre sí para regenerar el poder del otro, devolviéndole su capacidad protectora”, analiza Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza.

Fase 3: un segundo aval, el ácido ferúlico

Cuando la vitamina E se oxida por equilibrar a la vitamina C, esta también necesita de electrones perdidos. ¿Cómo lo soluciona? Puesto que pierde su actividad, necesita de un segundo aval que viene a ayudar para que no tengan que robarse entre sí: el ácido ferúlico. “En este caso, la molécula del ácido ferúlico cede un electrón para desoxidar a la vitamina E”, comenta Raquel González, cosmetóloga y directora de formación de Perricone MD. ¿Pero qué ocurre con el electrón que ha perdido el ácido ferúlico esta vez? “No pasa nada, porque su estructura química le permite estabilizar eficazmente su propio electrón perdido”, concluye, la experta.

¿Y si no hay avales?

En realidad, un producto que solo incluya vitamina C no es para nada malo, al contrario, puesto que es un gran antioxidante. Ahora bien, cuando se combina con la vitamina E, con el ácido ferúlico o con ambos, la capacidad antioxidante que ofrece se multiplica, reforzando la actividad protectora del producto en el que está presente a lo largo del día.

CCC + Ferulic Brightening Complex de Perricone MD: Combina tres formas estables de vitamina C, el éster de vitamina C, el fosfato de vitamina C y el ácido ascórbico etilado que, en conjunto, están presentes en la fórmula al 20%. Además, cuenta con vitamina E y con ácido ferúlico. En conjunto, trabaja la luminosidad de la piel y su textura, revelando un rostro más joven, con arrugas menos visibles y una piel más tersa y rica en colágeno. 154,50€ en Perriconemd.es

Illumineye C de Omorovicza: Contorno de ojos antiedad e iluminador a partir de fosfato de vitamina C, altamente estable, combinado con vitamina E. Además, incluye retinal con alto poder antiedad para trabajar en sinergia con la vitamina C y promover el rejuvenecimiento del área de la mirada. 105€ en Purenichelab.com

Super C Ferulic de Medik8: Cuenta con un 30% de ácido ascórbico etilado ultra estabilizado. Además, incluye en la fórmula vitamina C y ácido ferúlico para completar la acción antioxidante. Se completa con extracto de raíz de cúrcuma para calmar la piel y bloquear la creación de pigmentos que da lugar a las manchas. 82€ en Medik8.es