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Cinco razones por las que probablemente te sea difícil conciliar el sueño por la noche


Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), hasta el 35% de la población adulta española padece insomnio agudo y entre un 10 y un 15% insomnio crónico. Se trata de un dato preocupante que, tras situaciones de emergencia mundial como ha sido el covid-19 o la actual crisis, puede incrementarse considerablemente.

Sin embargo, a lo largo del día las personas también llevamos a cabo diferentes actividades y acciones que pueden incidir en la calidad del sueño o en la capacidad para conciliarlo. El trabajo, los estudios, las preocupaciones personales, problemas de salud o la luz azul de las pantallas son solo algunas de las razones que influyen a la hora de ir a dormir.

En Kneipp son conocedores de la importancia para la salud de dormir lo suficiente y, sobre todo, de dormir bien. Por eso, te explican algunas de las razones que no te permiten dormir bien para que así puedas ponerle solución y comenzar a mejorar tu calidad del sueño:

1. Estrés y ansiedad

En la edad adulta, muchas personas se ven afectadas por el insomnio debido al estrés, la ansiedad y las exigencias de la vida diaria. Para combatirlo, es necesario establecer actividades relajantes durante el día y realizar ejercicio físico. Sin embargo, cuando las exigencias de nuestro entorno se vuelven excesivas, es recomendable optar por complementos alimenticios con extractos naturales que nos aporten una ayuda extra, como es el caso de Stress Balance

Con tecnología bicapa, la primera de sus capas es de liberación inmediata y contiene Vitamina B6, que ayuda a la reducción del cansancio la fatiga y al funcionamiento normal del sistema nervioso. Por otro lado, la Vitamina B5 contribuye a un rendimiento cognitivo normal y la tila que es conocida por sus efectos relajantes. La segunda capa de este complemento es de liberación prolongada y contiene Magnesio, Rhodiola que ayuda al rendimiento físico y cognitivo para todo tipo de situaciones, Albahaca Morada y Tila.

2. Acostarse tarde + luz azul, la combinación que favorece el insomnio

Es conocido que lo mejor para dormir bien es establecer una buena rutina de sueño, yéndonos a la cama y levantándonos siempre a las mismas horas. Sin embargo, muchas personas se ven afectadas por una alta inestabilidad horaria que no les facilita conciliar el sueño. Esto, unido a que cada vez usamos los dispositivos móviles durante más horas al día y también antes de ir a la cama, puede provocar graves problemas de sueño. Los científicos han demostrado que la luz azul suprime la liberación de melatonina, la hormona que le anuncia al cuerpo que es el instante de dormir.

Para esas ocasiones en las que nuestro cuerpo experimenta dificultades para conciliar el sueño y necesitamos descansar, Kneipp ha desarrollado el spray sublingual Sueño Complet Instant. Gracias a su aplicación sublingual la melatonina es absorbida a los 5 minutos ayudando a reducir el tiempo necesario para conciliar el sueño. Además, tiene un fresco aroma a menta, está formulado sin azúcar para que pueda aplicarse incluso después de cepillarse los dientes y es vegano, sin gluten y sin lactosa.

3. Enfermedades y trastornos psicológicos

Diversas enfermedades y trastornos psicológicos pueden influir en la calidad del sueño, como las relacionadas con el corazón, los pulmones, el sistema nervioso, la depresión u otras enfermedades mentales.

Tanto si existe un problema físico como mental, lo ideal es acudir a un médico o un experto que identifique el origen del problema y pueda ayudarte a tratarlo.

4. Abuso de cafeína, alcohol o tabaco

El abuso de sustancias como la cafeína, el alcohol o el tabaco pueden hacer que no logremos conciliar el sueño. La moderación, en estos casos será nuestro mejor aliado.

No consumir cafeína en la segunda mitad de nuestra jornada ni alcohol y/o tabaco en las horas previas a acostarnos será fundamental para que nuestro sueño sea más placentero y podamos conciliarlo con mayor facilidad.

5. Tu habitación no está demasiado oscura y/o no hace la temperatura adecuada

La ausencia de luz es un gran estímulo para dormir, por eso es muy importante erradicar cualquier punto de luz de la habitación. Esto, es fundamental para que los ojos se acostumbren a la oscuridad y el cuerpo comience a producir melatonina, que causará somnolencia y bajará la temperatura del cuerpo.

Pero, si hace demasiado calor en la habitación, tu organismo no podrá bajar su temperatura y, por tanto, no podrás dormir. El calor en exceso impide el proceso de enfriamiento que necesita el cuerpo y el cerebro, por lo que la clave es tener la habitación en una temperatura moderada y agradable, sin ser demasiado fría. Los expertos recomiendan que la temperatura ideal está entre los 19 y los 22 grados. 

En definitiva, son muchas las razones que pueden interferir en un buen sueño, pero siempre debes tener en cuenta que si es algo que se prolonga demasiado en el tiempo es imprescindible que acudas a un profesional médico para que te ayude y pueda descartar problemas de salud.  

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