|
El fenómeno de las Loaded Fries añade un nuevo reto al crujiente.
A esta tendencia se suma el auge de las loaded fries, patatas fritas acompañadas de toppings y diferentes ingredientes. Quesos, carnes, vegetales, encurtidos o salsas permiten construir recetas muy diferentes sobre una misma base y ofrecen al hostelero una fórmula sencilla para aportar variedad a la carta.
Estas elaboraciones amplían las posibilidades del producto, pero también plantean un reto para la restauración: mantener el crujiente de la patata cuando se incorporan salsas y toppings o cuando transcurre más tiempo entre la preparación y el consumo, como sucede en el delivery y el takeaway.
Un extra crujiente para las nuevas propuestas de restauración.
Para responder a esta demanda, Lamb Weston, la compañía norteamericana especializada desde hace más de 75 años en productos de patata, diseñó sus Really Crunchy Fries. Su cobertura rugosa y visiblemente crujiente aporta una apariencia diferencial y refuerza su carácter sensorial.
Una experiencia para el consumidor que comienza incluso antes del primer bocado gracias a su textura crujiente que se ve, se oye y se siente.
Uno de sus principales diferenciales es la duración del crujiente.
Really Crunchy Fries lo mantienen durante 30 minutos, incluso cuando no se consumen inmediatamente después de salir de la freidora, y conservan el calor durante más tiempo.
“Un buen crujiente es una experiencia que empieza incluso antes de probar la patata. Ves su aspecto crujiente, escuchas el sonido al morderla y sientes la textura en cada bocado. Con Really Crunchy Fries hemos querido llevar esa experiencia sensorial un paso más allá y hacer que se mantenga durante 30 minutos, tanto si las patatas se sirven con toppings, llegan a través de delivery o se disfrutan recién salidas de cocina”, señala Laszlo Orosz, Country Manager Iberia de Lamb Weston.
Más allá de la textura, Really Crunchy Fries amplían las posibilidades de las patatas fritas dentro de la carta. Pueden servirse como guarnición, como base de diferentes platos o acompañadas de salsas y toppings. Su consistencia ayuda a mantener la estructura de la patata incluso al incorporar otros ingredientes.
Las patatas fritas también conquistan las redes
El interés por la patata frita ha trascendido a las redes sociales. Un reciente estudio de Datassential analizó, a través de social listening, los contenidos sobre la patata entre marzo de 2025 y febrero de 2026 en TikTok, Instagram, YouTube, Reddit, Pinterest, Facebook y X, en países como Reino Unido, Francia, España, Italia y Alemania.
En España, el análisis contabilizó 45.000 menciones y 12 millones de interacciones relacionadas con la patata durante este periodo. Las patatas fritas concentran el 20% del engagement generado, solo por detrás de la tortilla de patata.
El análisis también muestra el interés que despiertan las nuevas formas de consumir y presentar este producto. Entre los contenidos que han generado mayor interacción aparecen propuestas como las patatas con salchicha y queso, un ejemplo de las posibilidades que ofrecen las loaded fries para incorporar nuevos ingredientes y combinaciones.
|