La enseña, perteneciente al grupo alemán Schwarz, ha reconocido que permanece atenta a la evolución de la situación actual de Cataluña, pero de momento no se plantean un cambio de sede fuera de la autonomía.
La enseña alemana no está estudiando en estos momentos un posible cambio de sede fuera de Cataluña, como han hecho ya empresas de la talla de CaixaBank o Banco Sabadell. Según informaciones recogidas por la agencia Europa Press, Lidl no realizará movimientos mientras se mantenga el actual ordenamiento jurídico, aunque la compañía reconoce estar atenta a la evolución de la situación catalana.
Desde el grupo se reitera que su actividad “no está vinculada a ninguna coyuntura política” y afirman que, en caso de llegar a declararse la independencia de Cataluña. se tomarían las “medidas necesarias” para garantizar el desarrollo de su negocio en ambos mercados.
Precisamente, Cataluña fue la puerta de entrada de Lidl para el mercado español, con la apertura de su primera tienda en Lleida en 1994.
Actualmente, Lidl cuenta con una red comercial nacional de 540 tiendas, además e 10 plataformas logísticas y una plantilla de 12.500 empleados.


