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"Mujeres en Gastronomía" en contra de la discriminación en "La Cuchara de Oro"

La lucha constante por la igualdad que la asociación MEG lleva por bandera, les posiciona radicalmente en contra de concursos como este, que solo premian a cocineras en un intento -a su entender fallido- por darles más visibilidad

El concurso de origen francés La Cuchara de Oro, impulsado por una de las organizaciones más importantes de la gastronomía del país vecino, se celebrará por primera vez en Madrid y solo se galardonará a chefs femeninas con el objetivo de darles un impulso. Desde Mujeres en Gastronomía (MEG) (www.asociacionmeg.es) no pueden estar menos de acuerdo con esta iniciativa que se asemeja más a un premio de consolación que a un auténtico certamen en las mismas condiciones y por ello lanzan el siguiente comunicado:

 

Rechazo y Desencanto”

La celebración del concurso La Cuchara de Oro, franquicia española de La Cuillère d’Or, este otoño en Madrid nos produce perplejidad y desencanto. En una sociedad avanzada e igualitaria como la nuestra no tendrían por qué tener cabida este tipo de concursos porque no solo acentúan la discriminación hacia las mujeres, sino también resultan discriminatorios para los hombres.

Categorizar por género la cocina, la literatura, el cine, el arte o la ciencia nos parece un peligro que tiende a la minorización y lo aleja del empoderamiento y del objetivo final de la igualdad entre personas. Imaginad un concurso de escritoras o de científicas o de artistas. O un Nobel para hombres y otro para mujeres. O estrellas para cocineras y estrellas para cocineros. Sería bochornoso, ¿no?

Puede sonar a chiste de Perogrullo, pero la comida es comida, un libro es un libro y un avance científico es un avance científico, sea cual sea la mente de dónde ha surgido una nueva idea para mejorar la vida de la gente.

Por buena que fuera la intención de organizar el concurso diez años atrás en Francia, tampoco es de recibo echarse atrás porque existiese un rechazo o cohibición a participar en eventos en los que suele haber mayoría de hombres. Para reivindicar la visibilidad total de las mujeres en la cocina profesional hay que luchar y organizarse, saliendo de la trinchera y buscando apoyos y justicia.

Insistimos, separar va contra la igualdad de género y de la lucha contra cualquier tipo de discriminación.

La lucha por la igualdad no tiene porque acentuar una diferencia que ni siquiera existe.

Por eso desde la asociación, con María José San Román al frente como presidenta, confían en que se dé marcha atrás en este proyecto que lejos de constituir un trampolín para las mujeres del sector, implica una discriminación positiva que no soluciona el panorama de desigualdad en este campo.

 

La asociación Mujeres en Gastronomía (MEG) (www.asociacionmeg.es) nació hace menos de un año como un movimiento de espíritu colaborativo e inclusivo con el fin de dar visibilidad a la mujer en la gastronomía. El objetivo es respaldar el talento femenino, divulgar el conocimiento en un ámbito de igualdad y, además, crear un espacio de networking, cooperación y sinergias que impulse nuevos proyectos empresariales, académicos y científicos. Su ambición es seguir creciendo para ser una referencia en la búsqueda de la equidad de género en este campo hasta que esta misión deje de ser necesaria. Y es que son muchas y muy capaces las profesionales que a lo largo de la historia han levantado restaurantes, salas, bodegas, y miles de granjas o pequeños negocios… y todas merecen tener su sitio en el panorama, los rankings, las ponencias, que se tome en cuenta su opinión como jurado y aparecer en los grandes libros del sector.