La Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) ha expresado en un comunicado su sorpresa por la reincidencia de la OCU en los errores de conocimiento en sus estudios sobre cosméticos.
Stanpa ha emitido un comunicado en el que rebate el estudio de la OCU sobre las BB Creams, por alarmista y carente de rigor. La Asociación detaca además "su sorpresa por la reincidencia de la OCU en los errores de conocimiento en sus estudios sobre cosméticos".
La Asociación añade que "desconoce la causa de la tendencia actual dentro de OCU de atacar a los productos cosméticos, de cualquier categoría, sin una base científica. Las observaciones emitidas en sus informes son subjetivas y cuestionan productos que cuando llegan al mercado, lo hacen avalados por un desarrollo tecnológico y un dossier científico completo que se pone a disposición de las autoridades sanitarias españolas y europeas".
Stanpa añade que "el último informe cuestiona las BB creams a través de un estudio repleto de imprecisiones y valoraciones absolutamente subjetivas, que en conjunto, denigran injustificadamente a la categoría".
Algunos erroes metodológicos que destaca:
- Stanpa ha tenido acceso al mismo informe publicado en otros países y, de nuevo, el mismo estudio coloca a los productos en distinto orden y emite conclusiones diferentes. Es injustificable que un mismo estudio publique resultados diferentes según el país en el que se difunde.
- El estudio sobre las BB creams ignora totalmente lo que es este producto. Por un lado, mide incorrectamente la hidratación, pues el método utilizado, corneometría, es incorrecto en productos pigmentados. Además ignora en la medición la capacidad cubriente de estas cremas en las distintas razas y tipos de piel. Y resulta sorprendente cómo mezcla erróneamente conceptos de fotoprotección, con criterios no aplicables a estos productos.
- Las BB creams son productos de cuidado facial diario y no protectores solares, y por tanto las recomendaciones de productos solares no son de aplicación, como el ratio SPF/UVA<=3 para los solares. La OCU ha aplicado este ratio en su análisis y por ello, los resultados arrojan muchos de los productos analizados con una protección UVA “mala”.
- El informe ignora las necesidades de las mujeres a la que van dirigidos estos productos, pues, por ejemplo, ha mezclado en el estudio a mujeres de 20 años con mujeres de más de 60.
- La publicación manipula los datos a su antojo y los asigna de manera totalmente opaca. Considera arbitrariamente que algo es “mucho o poco”, sin utilizar una escala transparente y contrastada.
- La OCU cuestiona ingredientes legales sin ningún rigor. Si la OCU dispone de información científica sobre seguridad que sustente sus afirmaciones debería ponerla en conocimiento de las Autoridades Sanitarias y la comunidad científica. Si no la tiene, debe abstenerse de descalificar o denigrar productos cuya seguridad ha sido ratificada por el Comité Científico para la Seguridad de los Consumidores de la Unión Europea (SCCS).

