El Museo del Jamón amplía por primera vez en sus 45 años de historia su oferta gastronómica con el lanzamiento de una hamburguesa, una incorporación que supone un hito para una de las enseñas más reconocidas de la hostelería madrileña. Coincidiendo con la celebración del 4 de julio, la cadena presenta la Manhattan Ibérica, una propuesta inspirada en su reciente experiencia en Estados Unidos y concebida para mantener la identidad gastronómica de la marca.
El lanzamiento llega meses después de la presencia del Museo del Jamón en el Mercado Little Spain de Nueva York, el espacio gastronómico impulsado por el chef José Andrés, donde la compañía dio a conocer su oferta de productos ibéricos al público estadounidense. Esa incursión internacional ha servido de inspiración para crear una receta que fusiona la cultura de la hamburguesa con ingredientes tradicionales de la gastronomía española.
Lejos de apostar por una hamburguesa convencional, la nueva propuesta mantiene el protagonismo del producto ibérico. La Manhattan Ibérica está elaborada con carne compuesta en un 98% por cochinillo, incorpora torreznos y se completa con un aderezo secreto inspirado en su paso por Estados Unidos, buscando diferenciarse de la amplia oferta existente en el mercado.
Con este lanzamiento, el Museo del Jamón traslada a su carta uno de los formatos de mayor crecimiento en restauración, aunque reinterpretado desde una perspectiva plenamente alineada con su posicionamiento histórico. La compañía destaca que las primeras pruebas realizadas entre sus clientes han obtenido una acogida muy positiva, motivo por el que la hamburguesa se incorpora de forma permanente a la oferta de sus establecimientos.
La iniciativa refleja la evolución de una enseña que, sin renunciar a su especialización en jamón ibérico y cocina tradicional, apuesta por innovar en su propuesta gastronómica para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo. La Manhattan Ibérica representa así un nuevo paso en la estrategia del grupo para atraer tanto al cliente habitual como a nuevos consumidores interesados en propuestas diferenciales dentro del segmento de la restauración.
Con esta incorporación, el Museo del Jamón convierte una experiencia internacional en una oportunidad para diversificar su oferta y demostrar que la innovación también puede construirse a partir de los productos más representativos de la gastronomía española.

