Con la llegada del verano muchas mujeres empiezan a notar algo que se repite cada año: piernas más pesadas, tobillos más hinchados al final del día, sensación de cansancio o dificultad para recuperar esa ligereza habitual.
Durante mucho tiempo se ha asociado esta sintomatología únicamente con la “retención de líquidos”, pero la realidad es mucho más compleja. El calor modifica la respuesta del organismo: los vasos sanguíneos se dilatan para facilitar la regulación de la temperatura corporal y esto puede ralentizar la circulación de retorno, favoreciendo la sensación de congestión, pesadez e hinchazón.
“Cuando hablamos de piernas hinchadas no podemos hablar únicamente de líquidos. Tenemos que valorar cómo funciona la circulación venosa, el sistema linfático, el movimiento y cómo responde cada cuerpo cuando aumentan las temperaturas”, explica la esteticista Marta García.
Porque no todas las piernas hinchadas tienen el mismo origen ni necesitan la misma solución.
¿Qué ocurre realmente cuando sentimos las piernas hinchadas?
El organismo está formado aproximadamente por un 50-60% de agua. Esta agua corporal se distribuye entre el interior de las células y el espacio extracelular, donde encontramos elementos como el plasma sanguíneo, la linfa y el líquido que rodea los tejidos.
Cuando existe un correcto equilibrio, el cuerpo regula estos compartimentos de forma adecuada. El problema aparece cuando parte de ese líquido deja de movilizarse correctamente y se acumula en los tejidos, generando sensación de aumento de volumen, pesadez o incomodidad.
Pero detrás de unas piernas hinchadas pueden existir diferentes factores: una circulación venosa más lenta, una alteración del drenaje linfático, cambios hormonales, sedentarismo, determinados medicamentos o incluso una hidratación insuficiente.
“Muchas personas piensan que beber menos agua evita la hinchazón y ocurre justo lo contrario. El agua es fundamental para que el organismo pueda transportar nutrientes, eliminar residuos y movilizar líquidos. Cuando falta hidratación, estos procesos funcionan peor”, añade Marta García.
¿Por qué algunas personas lo notan más que otras?
No todas las piernas parten de la misma situación.
El sedentarismo, los cambios hormonales, la pérdida de masa muscular, algunas alteraciones circulatorias o pasar muchas horas sentado o de pie pueden hacer que algunas personas sean mucho más sensibles al calor.
Cada vez que caminamos o activamos la musculatura de las piernas, esta funciona como una “bomba” que ayuda a impulsar la sangre hacia el corazón y favorece el retorno venoso y linfático.
Por eso, cuando llega el verano y aumentan las horas sin movimiento, muchas personas notan que sus piernas se cargan con mayor facilidad.
Menopausia: cuando la sensación de piernas pesadas aumenta
La etapa de perimenopausia y menopausia suele ser un momento en el que muchas mujeres perciben más cambios corporales.
La disminución hormonal afecta a la composición corporal, la calidad del colágeno disminuye la masa muscular y la respuesta vascular no responde igual. Todo ello puede hacer que la circulación sea menos eficiente y que aparezca antes la sensación de hinchazón.
“Muchas mujeres me cuentan que se levantan incluso por la mañana con sensación de piernas cargadas después de haber descansado. Y en muchos casos no existe un aumento de peso, sino un cambio en cómo funciona el tejido”, explica Marta García.
Qué podemos hacer en casa para mejorar la sensación de ligereza
Aunque cada caso debe valorarse de forma individual, existen hábitos que ayudan a mejorar el funcionamiento circulatorio y linfático:
- Caminar y mover las piernas a diario.
- Evitar permanecer demasiadas horas en la misma postura.
- Mantener una hidratación adecuada durante todo el día.
- Elevar ligeramente las piernas cuando aparece sensación de pesadez.
- Incorporar entrenamiento de fuerza para mantener la masa muscular.
- Moderar el exceso de sal, alcohol y ultraprocesados cuando existe tendencia al edema.
“El movimiento es una de las herramientas más sencilla y más importante. Las piernas necesitan activarse para favorecer su propio sistema de retorno”, destaca Marta García.
Tratamientos en cabina para piernas pesadas e hinchadas
Cuando la sensación de congestión, edema o pesadez ya está instalada, muchas veces es necesario complementar los hábitos diarios con tratamientos específicos orientados a mejorar el drenaje, la circulación y la calidad del tejido.
En Marta García se trabajan diferentes protocolos adaptados a las necesidades de cada paciente, siempre partiendo de un diagnóstico previo.
1 -Lymphocell: reeducación del sistema linfático
Lymphocell es una técnica de reeducación linfática diseñada para estimular la capacidad natural de drenaje del organismo.
Su acción se centra en favorecer el funcionamiento del linfangión, la estructura encargada de impulsar la linfa, por lo que está especialmente indicada en casos de sensación de piernas pesadas, retención de líquidos, edema o alteraciones del retorno linfático. Es un tratamiento único que sana, acelera la descongestión y mejorar la circulación de retorno como ningún otro, llegando incluso a notarse 2 grados menos de celulitis en esos 15 días de tratamiento, por lo que mejora la circulación.
Como tratamiento intensivo, habitualmente se pautan 10 sesiones realizadas en 15 días, con sesiones de 90 minutos.
Precio: desde 1.200 €.
2- LPG Infinity Medical: activar circulación venosa y linfática
Otra de las tecnologías utilizadas es LPG Infinity Medical, una técnica orientada a mejorar el comportamiento del tejido y favorecer la movilización de líquidos. Consigue aumentar hasta cuatro veces el flujo venoso y hasta tres veces el flujo linfático, un punto muy interesante y necesario en personas con piernas pesadas, tendencia al edema o alteraciones del drenaje.
A través de la estimulación mecánica profunda, ayuda a activar la circulación venosa y linfática, mejorar la oxigenación de los tejidos y favorecer la capacidad natural de drenaje del organismo.
Está especialmente indicada en personas con sensación de piernas pesadas, tendencia al edema, alteraciones del drenaje, menopausia o trabajos que implican muchas horas sentadas o de pie.
En casos estacionales relacionados con el calor, se puede trabajar inicialmente con una fase intensiva de 2-3 sesiones semanales para después adaptar un mantenimiento según las necesidades individuales.
Precio: desde 60 € por sesión de 30 minutos.
Otras opciones complementarias
Dependiendo de cada caso también pueden incorporarse tratamientos como presoterapia médica, masajes drenantes manuales, envolturas corporales o técnicas con efecto térmico orientadas a mejorar la sensación de descongestión y bienestar.
La importancia de entender el origen
“Dos personas pueden tener el mismo peso, la misma edad e incluso hábitos similares y, sin embargo, llegar al final del día con piernas completamente diferentes. Por eso no me gusta simplificar las piernas hinchadas diciendo simplemente que es retención de líquidos”, afirma Marta García.
“Detrás puede existir un desequilibrio hídrico, pero también problemas de circulación venosa, alteraciones del drenaje linfático, cambios hormonales, pérdida de masa muscular o inflamación de bajo grado.
Entender qué ocurre en cada caso es la clave para actuar de forma eficaz y conseguir que las piernas vuelvan a sentirse ligeras, cómodas y funcionales incluso durante los meses de más calor”.
Marta García Esteticistas c/ Uria 39 bajo 33003 Oviedo
Marta García Clinic - Independencia 27 bajo 33002 Oviedo
www.martagarcia.net

