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Ponte da Boga

Academia, su nuevo vino rosado

La bodega Ponte da Boga, de Corporación de Hijos de Rivera, lanza la tercera edición de “Vinos de Autor”, con el que acompañan en esta ocasión a Eladio y los Seres Queridos a través de Academia, un rosado de excepción, elegante y complejo, 100% Ribeira Sacra.

La creatividad y el arte forman parte de la identidad de Ponte da Boga y desde hace 3 años materializa su voluntad de abrir nuevos caminos en este ámbito con su proyecto de Vinos de Autor, una serie de ediciones limitadas que acompañan la obra de autores cuya propuesta responde a los mismos valores de la bodega.

Hace dos años inauguró este proyecto de ediciones limitadas de la mano de Vega con su exitoso trabajo “La Reina Pez”, al que siguió Budiño con “Fulgor”. A ellos se une ahora Eladio y los Seres Queridos en su última creación, ‘Academia’, un trabajo que surge tras tres lustros de trayectoria, que se define como un tratado sobre la felicidad.

En este disco la protagonista es la canción, destacando sus señas de identidad e indagando en nuevas estructuras de expresión de su música. Como en cada canción, Ponte da Boga busca con su Mencía nuevas expresiones. ACADEMIA es un rosado de edición limitada de un vino fresco, fragante y divertido, pero conservando la elegancia y complejidad de los vinos de Ponte da Boga.

Todas las ediciones de los discos que acompañan los Vinos de Autor están realizadas con técnicas y materiales gráficos sostenibles, como una declaración de compromiso y protección de nuestro entorno y como parte de la esencia de la bodega Ponte da Boga, ubicada en el impresionante marco natural de la Ribeira Sacra.

Esta mañana ha tenido lugar en Madrid la presentación de este proyecto en un evento en el que Eladio ha estado acompañado de sus predecesores, Vega y Budiño, que han querido apoyar con su presencia el lanzamiento de Academia y todos ellos han tenido la oportunidad de brindar con los asistentes por el éxito de este proyecto.

 

Sobre el vino rosado Academia

Ponte da Boga Academia es un rosado en estado puro. Fresco, fragante y divertido, conserva la elegancia y complejidad típica de los vinos de la bodega ubicada en pleno corazón de la Ribeira Sacra. Se trata de un vino 100% Mencía con crianza sobre lías en depósito y barrica durante 4 meses.

De color rosa pálido, casi ocre, Ponte da Boga Academia aporta intensos matices y aromas frutales. Su maridaje perfecto está asociado a pescados y aves.

«Academia», un deslumbrante tratado sobre la felicidad sin ansias de erudición de mano de Eladio y los Seres Queridos

Por Carlos Crespo

La publicación de un disco de Eladio y los Seres Queridos tiene siempre algo de lujuriosa celebración. Propia y ajena. Celebra quien lo entrega y, sobre todo, celebra quien lo recibe. En esta ocasión el júbilo es aún mayor dada la generosidad de la banda. Catorce canciones nos entregan en «Academia», el nuevo trabajo discográfico de Eladio y Los Seres Queridos, el sexto en tres lustros de honesta y sobresaliente trayectoria.

Al igual que ya ocurrió con sus dos discos anteriores, Cantares (2016) e Historias Caza (2017), Eladio y los Seres Queridos recurren también en esta ocasión a la autoproducción. No como huida ni subterfugio sino como una fórmula que les permite el cocinado a fuego lento, y en cada caso con la técnica oportuna y precisa, de unas canciones que así lo requieren. Porque «Academia» vuelve a ser, como ya nos tiene acostumbrada la banda, un disco en el que el protagonismo absoluto es de la canción, ese noble concepto que en aras de una absurda e indocumentada posmodernidad hoy con frecuencia se desprecia.

Como era de prever, no hay una única adscripción estilística posible para este «Academia». Afloran, cómo no, las señas de identidad esenciales que han determinado el fértil devenir del grupo. Se impone la serenidad de unos tiempos medios ubicados en ese punto, siempre fluctuante a la vez que excitante, en el que confluyen pop y rock, henchidos de una vibrante energía interna que hacen que por momentos desborden en intensidad. Y, por supuesto, con una enorme carga poética y de críptica seducción en sus letras.

Pero lejos de recrearse en lo ya conocido Eladio y los Seres Queridos indagan en «Academia» en nuevas estructuras de expresión de su música a partir de unas poderosas bases rítmicas, inauditas hasta ahora en su repertorio, y de la creación de elegantes y sutiles atmósferas sonoras sobre las que se impone la tenue y evanescente calidez de la voz y el susurro afectivo del relato de Eladio Santos.

Todo ellos configurado sin pudor ni complacencias. Ajenos una vez más a prejuicios formales y conceptuales, Eladio y los Seres Queridos renuevan y refuerzan su particular modo de entender la música popular contemporánea. Momentos de centelleante pop encuentran su sosiego en otros de poético intimismo. Evocaciones de fronterizo y luminoso mestizaje se tornan penumbra con aroma a jazz. A modernas cantigas de austero armazón les suceden vibrantes melodías envueltas en el deslumbrante celofán de soberbias orquestaciones.

No son pocas ni desconocidas las evidentes referencias sonoras y literarias que el oyente detectará en su periplo por las 14 canciones de «Academia». Pero por si acaso fuera necesario Eladio y Los Seres Queridos dejan dos testimonios fehacientes en modo de versiones. Una de ellas, el Baixaron as fadiñas, que Emilio Cao –quien se suma a esta grabación- incluyó en 1977 en su mítico Fonte do Araño. La otra, Pasan días, que formó parte del disco Pablo Milanés canta a los poetas cubanos (1983).

Todo eso y más es «Academia», un disco de preciosista arquitectura que enseguida se torna absorbente. Un disco que sin llegar a ponerle punto final a nada sí que tiene algo de testamentario, una suerte de registro de actividad a partir del cual seguir delineando senderos que les lleven -y nos lleven- a la procura de la felicidad. Esa que Eladio y los Seres Queridos confiesan haber tenido en la «Academia».