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Dinosol cierra la mayoría de sus tiendas turísticas

La compañía mantiene abiertos solo 14 de sus 77 establecimientos Express.

La situación de turismo cero provocada por la pandemia del coronavirus en Canarias no solo tiene consecuencias en el sector hotelero, también ha provocado cambios en los comercios de las zonas turísticas. Hiperdino ha reubicado a 560 empleados de sus tiendas Express ubicadas en las principales zonas turísticas del Archipiélago. De los 77 establecimientos de esta enseña, solo catorce continúan abiertos para abastecer a los residentes y a aquellos turistas que permanecen largas temporadas en el Archipiélago.

El consejero delegado de DinoSol Supermercados, Javier Puga, asegura que la empresa está haciendo "un gran esfuerzo para recolocar a estas personas y que puedan ayudar sobre todo en lo que tiene que ver con las labores de limpieza, prevención y seguridad en tienda, con la reposición de productos y el servicio online". Desde la compañía aseguran que, aunque la situación no sea rentable para la empresa el objetivo es "mantener el máximo nivel de empleo posible", ya que se trata de uno de los pocos sectores esenciales que a pesar de las restricciones puede seguir ejerciendo su labor.

Los días previos a la aprobación del estado de alarma la empresa de supermercados tuvo que reforzar puntualmente su plantilla con más de 300 personas debido a la cantidad de ciudadanos que se lanzaron a comprar por miedo a que se acabaran los suministros. La compañía prescindió de ellos una vez la actividad volvió a la normalidad.

Algunas de las 14 tiendas Hiperdino Express que han quedado abiertas se convertirán en Superdinos, con espacios con un mayor número de referencias y de surtido, para atender las necesidades de los residentes de la zona. La empresa solo ha mantenido aquellos locales que están vendiendo, como mínimo, un 25% de lo que se vendía antes del estado de alarma. Los establecimientos que han cerrado temporalmente son aquellos cuyas ventas no llegaban al 10% de las cifras anteriores.

El refuerzo en el servicio online es una de las prioridades de la empresa, ya que según indica Puga "se están sirviendo una media diaria de 650 pedidos cuando hace dos meses solo se realizaban 100". El consejero delegado del Grupo reconoce que el cupo diario de compras se llena en cuestión de tres horas y calcula que si no existiera límite se recibirían en torno a 4.000 pedidos. "Estamos trabajando para aumentar la capacidad, este refuerzo de personal nos permitirá ser más ágiles, asumir más volumen de compras y reducir los tiempos de entrega", asegura Puga.

Hiperdino ha decidido trabajar a puerta cerrada desde algunos de sus locales para poder atender todos los pedidos. Ya se trabaja así en las tiendas Puerta Europa, en Gran Canaria, y Güímar, en Tenerife. La empresa planea cerrar alguna más para reforzar el servicio. En el resto de las islas no se prevé la adaptación de tiendas, pero ya se han duplicado los recursos, sobre todo en lo que tiene que ver con el personal. Además, se está formando a nuevos equipos.

La compañía de supermercados estima entre los meses de marzo y abril una reducción del beneficio de un 70% debido a la gran inversión realizada en medidas de prevención y seguridad; a la paga extra dada a los empleados por su dedicación, profesionalidad y entrega; a la contratación y reubicación de personas en nuevos puestos de trabajo; al cierre temporal de tiendas en las zonas turísticas y al desvío de recursos para dar soporte al servicio online.

Puga asegura que la situación actual de la empresa no es rentable, pero reconoce que lo más importante ahora es "dar servicio a la gente que lo necesita y que no puede salir de casa". La cadena se ha visto sometida a un proceso de reconversión en un momento en el que presta un servicio esencial a la sociedad y en el que su adaptabilidad, derivada de la rápida toma de decisiones, permite llegar a todas las personas y garantizar el suministro de productos. El comité de dirección del grupo DinoSol ha pasado de reunirse cada quince días a hacer cada mañana. "Vamos tomando decisiones, vamos viendo los efectos y vamos aprendiendo al momento", afirma Puga.

La compañía estima que vienen tiempos duros para la economía canaria, "meses en los que posiblemente haya que pensar en no perder y no, en ganar", declara el consejero delegado de Dinosol quien reconoce que la empresa es "afortunada" al compararla con otras de otros sectores.

Las medidas de protección y limpieza cada vez son mayores en las tiendas del Grupo. Se han puesto planchas transparentes en las cajas de cobro; los trabajadores y compradores van con guante; y los empleados se desinfectan las manos cada media hora. Además, han aumentado los servicios de desinfección y la limpieza diaria de las instalaciones, también en los carros y en las cestas de la compra. Asimismo, se ha designado a una persona por centro de trabajo encargado de que se cumplan las medidas preventivas. Puga explica que también "se han adoptado medidas a nivel organizativo para evitar aglomeraciones en el momento de hacer la compra, mantener una distancia segura y dar prioridad a mayores y colectivos vulnerables".

"Lo único que nos faltan son las mascarillas para los trabajadores, ya hemos realizado varios pedidos que llegarán antes de que finalice la semana", explica Puga. La empresa ha comprado un total de 240.000 mascarillas a China.