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Barceló Hotel Group inaugura Barceló Nura, un hotel de diseño sostenible, en Menorca


El hotel, que abrió sus puertas en julio, se ha convertido en un referente de arquitectura gracias a un proyecto que respeta el entorno natural de Menorca

Barceló Hotel Group abrió las puertas de Barceló Nura en el municipio de Sant Lluís, en el sur de Menorca el pasado mes de julio. Desde entonces, el nuevo Barceló Nura, cuyo nombre hace referencia a la influencia de los fenicios en la cultura de la isla -es un derivado de ‘nur’ que significa fuego- se ha convertido en uno de los referentes en arquitectura sostenible y respeto por el entorno de la isla, declarada en 1993 Reserva de la Biosfera.

Si hay un lugar con encanto en la isla esa es Binibeca, que se construyó en 1972 con una premisa, convertirse en el pueblo de artistas e intelectuales, y desde la que se accederá hasta casi llegar a Punta Prima a Barceló Nura. Un enclave único de la isla donde la arquitectura del hotel se funde con las construcciones tradicionales de dos alturas, arena blanca y balcones de madera.

El hotel, de nueva construcción y con 128 habitaciones, de las cuales 45 de ellas tienen acceso directo a una piscina semiprivada, se erige como un destino en sí mismo desde el que dar la bienvenida a la reentré y despedir el verano. Una escapada de última para practicar el verdadero turismo sostenible.

 

Diseño en armonía con la naturaleza

El diseño del Barceló Nura ha sido proyectado por el estudio de arquitectura menorquín FG Arquitectes, con los arquitectos Cristina Farreny y Rafael García al frente. Sello local con un objetivo claro: la integración y respeto por el entorno. Declarada Reserva de la Biosfera en 1993, Menorca posee algunos de los hábitats mejor conservados del Mediterráneo. Es precisamente esta condición la que ha hecho que Barceló Nura se erija como un hotel por y para la isla. 

El entorno y la orografía natural de la isla han sido respetados en la creación de los elementos constructivos. “Hemos querido crear un entorno donde el agua, repartida a través de láminas por las áreas comunes, se integre con las edificaciones que contienen las habitaciones y el resto de estancias del hotel. La adaptación de la edificación, de baja altura, a la orografía natural del terreno ha sido también uno de los aspectos a cuidar como forma de integración al entorno natural”, afirma Gabriel Bugeda, de FUND FST.

El diseño ha sido concebido desde la utilización de materiales sencillos y relacionados con la edificación tradicional de la isla. Se han utilizado elementos como la piedra natural, que replica los vallados tradicionales menorquines o la madera sobre estructuras ligeras para la creación de las zonas de sombra. El agua entona un protagonismo propio. A su paso por diferentes superficies se fusiona por completo con el paisaje natural que rodea al hotel. A su vez, en el proyecto de paisajismo se ha tenido en cuenta las especies autóctonas que, además de integrarse y respetar la biodiversidad de la isla, sirven para dar el peso de color a un conjunto arquitectónico liderado por los tonos naturales.

“La observación del entorno ha sido un trabajo en sí mismo que nos ha servido para crear un hotel con ADN local, donde destacan materiales tradicionales, colores naturales y una edificación que no destaca en altura para respetar el paisaje”, concluye Gabriel Bugeda, de FUND FST.  

En términos de sostenibilidad, Barceló Nura respeta el entorno a través de medidas como la utilización de agua regenerada y de iluminación de bajo consumo combinado con un sistema de control lumínico; la producción de agua caliente de consumo a través de aprovechamiento sola; o el empleo de sistemas de control de las instalaciones de climatización que limitan el funcionamiento al tiempo necesario, y por lo tanto el consumo eléctrico de todo el hotel.

 

Artesanía y sello local 

El acento local se mantiene de puertas para dentro. Los interioristas Mireia Vila y Miquel Pol han sido los encargados del interiorismo del Barceló Nura, un diseño influenciado –al igual que su propio nombre- por la cultura fenicia.

La artesanía toma el protagonismo en el proyecto de interiorismo que, propone un concepto minimalista relajado y con una esencia que invita a la pausa más hedonista. Cada elemento ha sido producido en las islas por artesanos locales, lo que ha permitido mantener en equilibrio el proyecto arquitectónico y a su vez, realizar un gran ahorro energético en el trasporte de estas piezas hasta el hotel.  En cada estancia destacan obras de cerámica creadas por algunos de los artistas más relevantes afincados en la isla de Mallorca.