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Miércoles 14 de noviembre de 2018
02/03/2018
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Tejer el camino hacia el progreso

EL HOMENAJE DEL RON GUATEMALTECO ZACAPA A LAS MUJERES MAYAS

En las exuberantes y verdes selvas y montañas de Guatemala, hay una comunidad de más de 700 mujeres cada día más poderosas. La clave: su labor artesanal para confeccionar los 'petates' (hojas de palma tejidas) que adornan las botellas del que es considerado uno de los mejores rones del mundo, el guatemalteco Ron Zacapa. Inspirada en estas mujeres únicas, y con motivo del Día Internacional de la Mujer, la aclamada fotógrafa norteamericana Nicolee Drake ha retratado en Guatemala sus increíbles historias de progreso.
 
Drake muestra a las mujeres que elaboran los petates en sus coloridas fotografías. Muchas de estas mujeres mayas del noreste de Guatemala han dejado a un lado las normas sociales que les imponían quedarse en casa mientras sus maridos trabajaban y se han sumado a esta iniciativa que les garantiza un ingreso fijo y permite mantener a sus familias. De esta forma, además, ayudan a su comunidad y favorecen que las generaciones más jóvenes de mujeres accedan a una educación mejor.
 
Los mayas creen que el petate representa la unidad entre el cielo y la tierra, el sol y la luna, lo espiritual y lo físico; ya que la banda no tiene principio ni fin. Es un proceso hecho a mano, como la creación de Ron Zacapa, que no se puede llevarse a cabo con prisa. Son obras de arte, realizadas con cuidado y paciencia por manos femeninas.
 
Además, Drake ha retratado a Lorena Vásquez, la mujer que se encarga de crear la magia del destilado y una de las 25 mujeres más poderosas, según la lista de la revista PEOPLE en español de 2015. Vásquez, la Master Blender de Ron Zacapa, es una de las pocas líderes femeninas en una industria que tradicionalmente ha sido dominada por hombres. Apoya con esta inicitaiva a las mujeres guatemaltecas tejedoras.
 
En sus palabras: "Como mujeres, debemos ponernos de pie y apoyarnos unas a otras y presionar para el progreso. Si no lo hacemos, ¿quién lo hará? Personalmente, me encantaría ver a más mujeres progresando hacia la cima del éxito. Me enorgullece estar en condiciones de poder marcar la diferencia no solo entre las mujeres, sino también entre la comunidad en la que vivo”.

Más que un simple ingreso, tejer petates les proporciona un trabajo que pueden hacer desde sus hogares, y les brinda el lujo de tener tiempo para criar a sus familias, una parte vital de la cultura maya. De hecho, para Ron Zacapa, el tiempo es muy importante y es uno de los ejes centrales durante toda la creación del ron, desde la mezcla y maduración hasta el tiempo que se requiere para saborear el líquido. Así, la filosofía de la marca que invita a reconectar, The Art of Slow, es un claro reflejo de esta cuestión.

 

Durante el tiempo que ha pasado con estas comunidades, capturando sus historias a través de la lente de su cámara, Drake comenta: "Estas mujeres se han enfrentado a situaciones muy duras, muchas quedaron viudas en el conflicto armado en Guatemala (1960-1996). Fue increíble ver el cambio que este trabajo generó en sus vidas y en sus familias. Me ha encantado conocer a mujeres como Ana, una de las ocho hijas de una viuda que tuvo que mantenerse por su cuenta. Para hacer esto, Ana teje petates y, con estos ingresos, financia sus estudios para convertirse en maestra. Actualmente se encuentra en su último año de carrera”.

 

Otro caso de progreso lo podemos encontrar en Sandra, de treinta años, nacida en Quiché, al noreste de Guatemala. Empezó a tejer petates a los 19 años, después de que un vecino le enseñara este tipo arte. Disfrutaban tejiendo juntos por las noches y, en las mañanas, llevaban las bandas de petate a la cooperativa, donde eran recolectadas. Para ella, tejer representa un ingreso fijo, y sus ganancias le han permitido pagar dos periodos de estudio. El primero para convertirse en enfermera auxiliar, y el segundo para trabajar como contable.

 

El de Blanca, de 27 años, es otro claro ejemplo de éxito. Aprendió el arte de tejer petate a los 21 años mientras estudiaba, pero tuvo que hacer un receso por motivos económicos. Se fue a vivir a la ciudad con algunos familiares en busca de un trabajo. Desafortunadamente, no encontró empleo, por lo que regresó a Quiché y decidió empezar a tejer bandas de petate. Con sus ganancias, finalmente pudo retomar sus estudios y acceder a la universidad. Actualmente, el salario que recibe por tejer le ayuda a sostener a sus hijos y, como trabaja desde casa, tiene más tiempo para cuidar de ellos.
 
“En el Día Internacional de la Mujer, y todos los días, las mujeres de todo el mundo se unen por el progreso. Yo pude ver de primera mano el rol de Ron Zacapa al proporcionarles una plataforma para que crezcan por sí mismas”, continúa Drake.
 
Puedes ver las fotografías que tomó Nicolee Drake de estas mujeres en la cuenta de Instagram @ZacapaRum.



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