Ocho curiosidades que no sabías de Rémy Martin, el coñac reconocido en todo el mundo por su saber hacer


Quizá no conocías que su origen geográfico es lo que lo diferencia del brandy, que 1738 Accord Royal conmemora la recompensa a la excelencia otorgada a la Maison por el rey Luis XV de Francia o que el terroir es el gran secreto del coñac

El 4 de junio es el Día Mundial del Coñac y para conocerlo en profundidad, la Maison Rémy Martin, la única gran casa de coñac especializada en Cognac Fine Champagne, desvela ocho curiosidades que harán que cada una de sus referencias se conviertan en las imprescindibles de cualquier velada.

Los inicios de la casa se remontan a la historia de un joven viticultor de coñac que comenzó a vender este destilado bajo su propio nombre, el de Rémy Martin. Desde ese momento, Rémy Martin se convirtió en la única gran casa de coñac fundada por un viticultor que elaboraba prestigiosos destilados con un compromiso inquebrantable con la calidad.

Su origen geográfico es lo que diferencia a Rémy Martin del conocido brandy (bebida a base de vino de diferentes tipos de uva), ya que el coñac de la Maison es elaborado exclusivamente en la ciudad de Cognac, Francia, con uvas blancas de los dos crus más importantes de la región: Grande Champagne y Petite Champagne.

Las uvas con las que se elaboran las referencias de Rémy Martin son conocidas por su capacidad para envejecer durante más tiempo, lo que da como resultado una concentración aromática y un sabor refinado inigualables.

Los maestros de bodega de la casa siguen un proceso de destilación tradicional del vino sobre lías que potencia los aromas, la suavidad y el prolongado final de cada coñac. Con pequeños alambiques de cobre y en barricas de roble francés, envejecen y mezclan cuidadosamente los aguardientes para mantener el distintivo estilo de la marca y garantizar así una calidad insuperable.

Un ejemplo de la maestría de Rémy Martin dada su excepcionalidad es la referencia 1738 Accord Royal, una botella que conmemora la recompensa a la excelencia otorgada a la casa por el rey Luis XV de Francia en 1738.

El gran secreto del coñac reside en su terroir, el suelo, el subsuelo y el clima suave y húmedo, -con precipitaciones superiores a la media repartidas uniformemente a lo largo del año, vientos dominantes favorables e inviernos y veranos templados-, se combinan para producir un líquido en cantidades abundantes y de baja graduación. Además, la luz actínica de la zona, reflejada por los fragmentos de tiza blanca arados hasta la superficie, estimula la actividad fotosintética de las vides.

La composición del coñac se consigue utilizando barricas más jóvenes o más viejas, según la fuerza del aroma requerido. En este sentido, VSOP y 1738 Accord Royal se añejan en barricas de roble francés de la región de Limousin durante al menos 4 años, mientras que XO cuenta con al menos 10 años de añejamiento en barricas de roble francés, también de la región de Limousin, para dotarle de una intensidad y complejidad única.

Por último, la emblemática imagen de Rémy Martin, el centauro, fue elegida por Paul-Emile Rémy Martin en referencia a su signo de nacimiento, simbolizando la unión del hombre y la naturaleza y reflejando así la dedicación de la marca a la calidad y la armonía. Desde el momento en el que se fijó como logotipo en 1870, el centauro ha perdurado como el distintivo emblema de la marca.

Sin duda, hay secretos que hacen aún más especial a la Maison Rémy Martin y a sus tres referencias, reconocidas en todo el mundo por su saber hacer.