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El hotel donde conseguir los brazos más tonificados está en Tenerife


El nuevo Barceló Tenerife cuenta con un rocódromo al aire libre donde practicar el deporte con el que lograr unos brazos de hierro y fortalecer el resto de músculos

En 2021, en Tokio, la escalada se convirtió oficialmente en deporte olímpico. Una decisión que no ha hecho sino incrementar el interés que en los últimos años había ganado esta práctica, sobre todo, gracias a sus múltiples beneficios.

Sumándose a esta tendencia, el recién reformado Barceló Tenerife, un hotel 5 estrellas situado en primera línea junto a la Reserva Ambiental de San Blas, ofrece la posibilidad de practicar el deporte de moda en un rocódromo al aire libre, con una pared de más de 4,5 metros de altura y el Océano Atlántico como telón de fondo.

La fiebre por esta modalidad deportiva tiene su justificación en que no son muchos los deportes que permiten trabajar todos los músculos con profundidad. En el caso de la escalada, esto es un hecho. Abdominales, dorsales, glúteos, piernas…, y por supuesto, brazos. Todos a la máxima potencia y con el mayor esfuerzo, sobre todo, a la hora del descenso. Asimismo, estamos ante un deporte que, además de requerir mucha concentración, contribuye a un desarrollar el sentido del equilibrio y una mayor agilidad mental.

Un solo deporte, 5 beneficios

1- Fuerza y resistencia muscular: La escalada es un deporte que fortalece y tonifica diferentes músculos del cuerpo, tanto del tren superior como del inferior, e incluso algunos que no solemos trabajar, como es el caso los pies o la espalda. En este caso se trabaja casi en su totalidad: trapecio, dorsal…, siendo un complemento altamente recomendado para ciclistas y corredores.

2- Flexibilidad y agilidad: Para completar las diferentes posturas que ayudan al ascenso, el cuerpo debe estirar piernas, brazos, tronco… Todo ello siendo ágil y rápido, pero evaluando muy cuidadosamente cada decisión.

3- Mente sana: Cada ruta de escalada es un puzzle que requiere paciencia, planificación y análisis para completarla. Los principiantes suelen ir diseñando dicha ruta según ascienden, pero aquellos con más experiencia aprenden a visualizar la subida al comenzar identificando previamente aquellos tramos que pueden suponer un mayor reto.

4- Adiós estrés: La concentración tan necesaria en la práctica de este deporte hace que la mente no pueda ocuparse de nada más, dejando las preocupaciones a un lado y poniendo el foco únicamente en el momento presente. Algo que también favorece aprender a concentrarse en una sola tarea y a evitar distraerse.

5- Brazos de hierro: Conseguir unos brazos tonificados es uno de los principales objetivos de aquellos que se unen a la fiebre de este deporte. Su fama, lograda en parte por los rostros que se confiesan adictos a la escapada, viene reforzada también porque requiere de mucho menos tiempo para obtenerlo que, por ejemplo, con las pesas. 

A todo esto, podemos sumarle que favorece la socialización y el trabajo en equipo. Y es que, si algo caracteriza la escalada es que no puede ser nunca un deporte individual, siendo necesaria contar con ayuda y la cooperación entre compañeros.