En el caso de los supermercados, hay que destacar que la cuota supera ya el 40%, concretamente un 40,9%, mientras que en los hipermercados la MDD supone el 24,7%. La evolución en términos de valor de la marca del distribuidor es del 9,2%, mientras que en el caso de la marca del fabricante (MDF) es del –5,4%. El coste medio de una cesta básica con productos de MDD es de 26 euros, cifra correspondiente al mes de abril de este año. Por el contrario, el importe medio de una cesta de MDF en ese periodo de tiempo es un 38% más caro, hasta los 43 euros.
Uno de las notas destacadas del informe de IRI es la referente a las estrategias del consumidor actual y los cambios producidos en sus hábitos de compra. Entre los cambios experimentados, hay que mencionar la reducción de la cesta de la compra y de las frecuencias de compra, la migración a productos básicos, el cambio de tienda y la transición a la MDD.
Además, el consumidor opta por varias estrategias para controlar el gasto, como establecer un presupuesto, hacer lista de la compra, llevar dinero en efectivo y no pagar con tarjeta e, incluso, hacer la compra con el estómago lleno y sin ir acompañados del marido e hijos.
En cuanto a la percepción que tiene el consumidor de los productos de MDD, éste considera que tienen una calidad parecida la MDF, salvo en algunas categorías, como por ejemplo las bebidas alcohólicas o el chocolate, y que tiene una oferta amplia.
Otra de las cuestiones remitidas a los consumidores es la que hace mención a aquellas categorías en las que se cree que existe una amplia selección de marcas de buena calidad a bajo precio. En este sentido, los yogures, las galletas y la pasta son los segmentos con mejor percepción con porcentajes que oscilan entre el 65 y el 70%. Por su parte, los yogures, la pasta y los helados/snacks helados son las categorías más afectadas por la recesión, pues los consumidores se han obligado a comprar marcas más baratas en estos casos, con porcentajes de entre el 30 y el 38%.