Según el citado informe, se trata de un problema que el pasado año costó 1.200 millones de euros a las empresas, cerca de un 1% de su facturación.
El estudio AECOC confirma que la denominada pérdida desconocida (hurtos y pérdidas derivadas de errores administrativos) no es exclusiva de los puntos de venta. De hecho, el 22% se registra en actividades logísticas y de transporte (9,8% en almacenes, 8,3% durante el transporte y un 3,9% en los centros de distribución), mientras que el 78% restante es achacable al punto de venta. En cuanto a la naturaleza de los hurtos, un 63% correspondieron a sustracciones por parte de personas ajenas a la empresa, un 10,4% fueron errores administrativos y un 26,6% hurtos por parte de personal empleado. Cabe reseñar que esta cifra ha descendido con respecto a la registrada un año antes (29%).
Otro de los aspectos a destacar que surgieron durante el Seminario es la “indefensión” legal que afirman tener los empresarios. Así, el 93% de las compañías del sector de la distribución considera que el código penal es demasiado indulgente frente a los hurtos que sufren y un 38% de ellos afirma que los principales responsables a la hora de atajarlo son las administraciones públicas.
El trabajo realizado por AECOC revela también que los empresarios del sector considera la mayoría de los hurtos corre a cargo de bandas organizadas (47%) para la reventa en mercados ilícitos, mientras que en menor medida se produce por compradores esporádicos por hábito o vicio.
Por último, la Navidad aparece como el periodo con más riesgo para las empresas. De este modo, el 72% de los profesionales coincide en que la Navidad es el periodo donde más hurtos se producen, y la franja horaria del mediodía la más proclive para este tipo de actuaciones.
La formación y los planes de prevención de las propias empresas aparecen como los medios más efectivos por parte las compañías para evitar el fenómeno de la pérdida desconocida.