El año 2009 es la fecha elegida para la entrada en vigor de la Directiva Bolkestein, desarrollada por la Unión Europea y que obligará a revisar en los próximos meses miles de leyes y reglamentos contrarios a la libertad de establecimiento y prestación de servicios.
La Directiva de Servicios obliga, por norma general, a eliminar las autorizaciones previas, las dobles licencias y los criterios discriminatorios de apertura. Sin embargo, el reglamento prevé algunas excepciones a esta liberalización, siempre y cuando se acojan a razones imperiosas de interés general, es decir, urbanismo, medio ambiente, patrimonio cultural, etc.

