La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha manifestado que es necesario una mejora de la regulación comercial para lograr una mayor competencia, aprovechando el proceso de transposición de la Directiva Comunitaria de Servicios, que obliga ya de por sí a realizar una evaluación de dicha regulación con el fin de adecuarla a la nueva directiva.
Así, la CNC pone especial atención en la Ley 7/1996 de 15 de enero de ordenación del comercio minorista. En concreto, el organismo afirma que la ley actual presenta en algunos aspectos un marcado carácter intervencionista. De este modo, la CNC considera que debe eliminarse el régimen de licencia comercial obligatoria para la puesta en marcha de grandes superficies, reconsiderar otros regímenes de autorización específicos y eliminar la obligación de inscribirse en determinados registros para prestar una actividad (caso de venta a distancia y franquiciadores). Además, la CNC va más allá de la Directiva de Servicios y considera que su implantación debería servir de impulso para otras actuaciones, como por ejemplo eliminar la restricción de las rebajas a periodos determinados.

